Evoluciona bien austriaco sometido a transplante de manos
Un policía austríaco de 45 años que perdió sus manos hace seis años, por la explosión de una carta-bomba, fue sometido hoy a una extensa intervención quirúrgica en la universitaria de Innsbruck, en Tirol, en la cual le fueron transplantados ambos miembros.
VIENA,- Un policía austríaco de 45 años que perdió sus manos hace seis años, por la explosión de una carta-bomba, fue sometido hoy a una extensa intervención quirúrgica en la universitaria de Innsbruck, en Tirol, en la cual le fueron transplantados ambos miembros."La operación se desarrolló sin complicaciones y las condiciones del paciente son buenas", afirmó el profesor Raimund Margreiter, jefe del equipo médico que efectuó la excepcional intervención, la segunda de este tipo en todo el mundo.Margreiter precisó que el paciente, Theo Kelz, residente en Klagenfurt, Carintia, "se encuentra en un sueño profundo, narcotizado", después de la operación que duró 17 horas.Además de las manos, a Kelz le trasplantaron también la parte inferior del antebrazo. Según los médicos, la fase más crítica se espera entre las 48 y las 72 horas después de la operación.El policía estaba en lista de espera para el trasplante desde hace un año, pero --como subrayó el cirujano-- "fue difícil encontrar a alguien con su grupo sanguíneo, el B, que es bastante raro".Margreiter explicó que el donante sufrió muerte cerebral en la víspera de la intervención y que tenía una anatomía semejante a la del paciente y su misma estatura.Según el cirujano, si todo va bien, el paciente podría empezar a mover las manos "dentro de dos semanas", si bien hará falta aún esperar para que él las pueda utilizar sin problemas."No nos esperamos el 100 por ciento de la capacidad funcional" de las manos, añadió Margreiter, tras indicar que el próximo boletín médico será difundido mañana por la mañana.Según el decano de los especialistas en cirugía estética austríacos, Hanno Millesi, director de la clínica privada de Viena-Alsergrund, "el problema no es sólo el trasplante sino también el rechazo".Kelz perdió las manos el 24 de agosto de 1994 en la explosión de un artefacto confeccionado por Franz Fuchs, de 49 años y autor de una serie de cartas-bomba que afirmaba luchar en nombre de un misterioso Ejército de liberación bavarés.Fuchs fue condenado a cadena perpetua y se suicidó hace unos días en su celda. Con sus cartas-bomba, Fuchs había herido a una decena de personas entre 1993 y 1995, entre las cuales el ex alcalde de Viena, Helmut Zilk, a quien le amputaron una mano.Además fue considerado responsable de la muerte de cuatro gitanos, muertos por el estallido de una bomba artesanal.




