Colombia prepara ataques nocturnos contra plantaciones de droga
Colombia podría comenzar a realizar sofisticados vuelos nocturnos para destruir plantaciones ilegales, dijo un alto funcionario de la lucha contra las drogas, en una entrevista publicada el domingo.
Colombia podría comenzar a realizar sofisticados vuelos nocturnos para destruir plantaciones ilegales, dijo un alto funcionario de la lucha contra las drogas, en una entrevista publicada el domingo.Las declaraciones a la revista Cambio se registran menos de una semana después que nuevas estimaciones de Estados Unidos indican que Colombia produce ahora unas 520 toneladas anuales de cocaína, el doble de lo que originalmente se previó.El incremento coloca a Colombia muy por delante de los otros países productores de la zona, Bolivia y Perú, y se produce pese al aumento de la ayuda estadounidense para esta lucha, que incluye fondos del más ambicioso programa del hemisferio para erradicar cultivos de drogas.Gabriel Merchan, quien dirige el Consejo Nacional de Estupefacientes, aceptó que el inicio de las misiones nocturnas, es una de las alternativas que barajan para esta guerra."Es probable (que vuelen de noche), es una forma de erradicar más hectáreas de coca y a un nivel de riesgo menor porque las aeronaves y los pilotos quedan menos expuestos a ataques", afirmó.El funcionario agregó que este tipo de fumigación "requiere de equipos sofisticados de vision nocturna. Pero la tecnología existe y es una situacion que perfectamente se puede dar".En sus misiones diurnas, los aviones de fumigación son frecuentemente atacados por narcotraficantes y guerrilleros.Según las cifras suministradas la semana pasada al Congreso en Washington por el director de la política antidrogas de la Casa Blanca, Barry McCaffrey, las plantaciones de coca alcanzaron a fines de 1999 unas 122.500 hectáreas, lo que marcó un aumento del 20 por ciento en relación con 1998.Washington ha prometido dar a Colombia 1.600 millones de dólares, principalmente en ayuda militar contra el narcotráfico durante los dos próximos años, en un plan que aún debe aprobar el congreso.




