LOS REPUBLICANOS CENTRAN LUCHA EN CAROLINA DEL SUR Y DELAWARE
Los aspirantes republicanos a la presidencia de EEUU trasladaron hoy jueves su lucha proselitista a Carolina del Sur y Delaware, estados que podrían despejar el camino a por lo menos dos de los cinco rivales en pugna.
Los aspirantes republicanos a la presidencia de EEUU trasladaron hoy jueves su lucha proselitista a Carolina del Sur y Delaware, estados que podrían despejar el camino a por lo menos dos de los cinco rivales en pugna.Delaware, que designa 12 delegados para la convención que designará finalmente al candidato, será escenario de la elección primaria el próximo martes en tanto que la consulta en Carolina del Sur, con 37 delegados, se efectuará el día 19.Los primeros en llegar al estado de Carolina del Sur fueron el gobernador de Texas, George W. Bush, y el senador de Arizona John McCain, quien el martes pasado se impuso por amplio margen a sus otros cuatro rivales en la elección primaria del estado de New Hampshire.McCain, que fue prisionero de guerra durante la guerra de Vietnam y el martes ganó por 18 puntos a Bush, comenzó a buscar los votos entre los sectores más reformistas del estado y principalmente entre una gran comunidad de veteranos de guerra y militares retirados del estado.Su principal bandera de lucha en ambos estados es su propósito de llevar a cabo reformas en el gobierno de Washington donde proyecta presentar una imagen mas adusta que la de su actual presidente, Bill Clinton."Les prometo que vamos a sacar a puntapiés a esos que se están gastando el dinero en Washington. Os prometo que os devolveré el gobierno y seréis parte del proceso nuevamente", manifestó en un discurso pronunciado en la ciudad de Greenville, estado de Carolina del Sur.Mientras tanto, el gobernador Bush quien ha calificado su traspiés en New Hampshire como apenas un bache en la maratón de elecciones primarias con miras a los comicios presidenciales de noviembre, dirigió sus miras a los sectores más conservadores del estado."El (McCain) ganó la primera batalla. Pero yo voy a ganar la guerra", dijo reiteradamente tras su derrota.Transformada la lucha a sólo dos bandas tras los pobres resultados obtenidos por los otros tres candidatos en New Hampshire (Steve Forbes, Alan Keyes y Gary Bauer), Bush inició los ataques a quien podría despojarlo de la candidatura republicana, que hasta hace unos meses consideraba segura.Refiriéndose directamente a McCain y su posición sobre cuestiones como los impuestos y la reforma de la financiación de las campañas políticas, el gobernador de Texas dijo que más se parece a un demócrata que a un republicano.Sin llegar a calificar a McCain de liberal, término que en la política de Estados Unidos equivale a izquierdista, Bush aseguró que "yo soy el conservador en esta campaña...él puede llamarse lo que quiera".El toque de atención a los conservadores pareció haber sido captado por el ex vicepresidente Dan Quayle quien anunció ayer miércoles su respaldo al gobernador de Texas porque, según dijo, es el mejor preparado para llegar a la Casa Blanca.Entre tanto, los aspirantes demócratas a la candidatura presidencial, el vicepresidente Al Gore y el ex senador del estado de New Jersey Bill Bradley, persistieron en su guerra de palabras.En un acto de campaña en Nueva York, Bradley acusó a miembros de la campaña del vicepresidente de ofender a uno de sus principales partidarios, el senador demócrata Bob Kerrey, otro héroe de la guerra de Vietnam que perdió una pierna como resultado de la explosión de una granada.Bradley dijo que los partidarios de Gore calificaron a Kerrey de "tullido" y exigió una disculpa del vicepresidente.Sin embargo, una portavoz del equipo de campaña de Gore rechazó las acusaciones y señaló que "no tenemos conocimiento de que alguien haya utilizado ese tipo de lenguaje. No lo aceptamos y sin duda lo condenamos".Tras la estrecha victoria sobre el ex senador del estado de New Jersey el martes en New Hamphsire, Gore viajó a Washington para participar en una votación del Congreso sobre el aborto.La suerte de ambos aspirantes demócratas quedará echada el 7 de marzo, durante el llamado "supermartes" en que se habrá elecciones primarias en 14 de los 50 estados del país.




