HINGIS DEBE DEMOSTRAR ANTE DAVENPORT QUE ES LA NUMERO UNO
La suiza Martina Hingis (1) y la estadounidense Lindsay Davenport (2) se enfrentarán mañana en la final del Abierto de Australia para dirimir, además del título, quién es en realidad la auténtica número uno del mundo.
La suiza Martina Hingis (1) y la estadounidense Lindsay Davenport (2) se enfrentarán mañana en la final del Abierto de Australia para dirimir, además del título, quién es en realidad la auténtica número uno del mundo.Davenport ha vencido a Hingis en las tres ocasiones en las que se midieron el pasado año y sin perder un set. En total, la jugadora americana ha derrotado a la europea nueve veces. Independientemente de lo que diga la clasificación mundial, que no se alterará cualquiera que venza, estos datos dejan claro quién es la mejor de las dos.Nunca antes en la historia del tenis la número uno oficial ha perdido tantas veces con la número dos. La alemana Steffi Graf también ha sido una pesadilla para Hingis, con siete victorias con ella (7-2), pero afortunadamente para Martina, Graf ya no está en circulación.Si ya de por sí el compromiso de mañana parece complicado, Hingis tiene la posibilidad de convertirse en la primera mujer que en la era Open gana por cuarta vez consecutiva un Grand Slam. Una presión añadida.La suiza encara el encuentro después de haber perdido la final de dobles con la francesa Mary Pierce de forma decepcionante -primer título que se le escapa en Australia en cuatro años- y tras comprobar cómo su madre y entrenadora, Melanie Molitor, no quiso estar en la ceremonia de entrega de trofeos, avergonzada por el mal juego de su hija."Quiero olvidarme de esto porque mañana tengo que saltar a la pista. Desde luego ahora no me siento nada bien, porque nadie quiere perder y menos en la final de un Grand Slam. Espero que en individuales sea otra historia", señaló.Para preparar al máximo su tercera final de un Grand Slam (ganó las dos que jugó, US Open 1996 y Wimbledon 1999), Davenport se retiró del partido de semifinales de dobles debido a unas molestias en el muslo derecho.La americana, medalla de oro en los JJ.OO. de Atlanta, ha dado buena cuenta de todas las rivales que ha tenido este año en Melbourne Park sin ceder un set. Semifinalista en 1998 contra la española Conchita Martínez y en 1999 con la francesa Amelie Mauresmo, Davenport desplegó un gran juego el jueves para derrotar a su compatriota Jennifer Capriati en dos sets y lograr por primera vez la final en Melbourne.Hingis tampoco ha cedido un set en esta edición en la que prácticamente no ha tenido que esforzarse. Mañana, la suiza deberá demostrar que nada de lo que sucedió el pasado año contra Lindsay Davenport y lo que ocurrió hoy en el doble puede afectarla.




