UN SUSURRO DESDE MARTE REVIVE LA ESPERANZA DEL POLAR LANDER
Oculta entre las interferencias espaciales que llegan a la Tierra, una señal de "susurro" procedente de Marte ha sorprendido a los científicos y está reviviendo las esperanzas de que la nave Mars Polar Lander pueda estar con "vida" en el planeta rojo.
Oculta entre las interferencias espaciales que llegan a la Tierra, una señal de "susurro" procedente de Marte ha sorprendido a los científicos y está reviviendo las esperanzas de que la nave Mars Polar Lander pueda estar con "vida" en el planeta rojo.La nave de exploración, que debería haberse posado el 18 de diciembre en un apacible paraje del polo sur marciano, se da por perdida y todos los intentos de establecer contacto han dado resultado negativo.Richard Cooke, responsable del programa del Mars Polar Lander, ha revelado sin embargo que una señal, captada hace días pero no reconocida hasta ahora, podría dar un vuelco a la situación."La señal que se ha recibido -dijo- era como un susurro entre un montón de estática", que es como se denomina a los ruidos sin sentido que se captan, por ejemplo, en los aparatos de radio y televisión mal sintonizados.Cooke aseguró que algunas evidencias circunstanciales han confirmado que la señal parece venir de Marte y que, si esto es así, "hay muchas posibilidades de que proceda del Lander".El Mars Polar Lander, perdido a finales del pasado año al entrar en la atmósfera marciana, tenía la misión de buscar agua en el planeta. Era parte de un programa de exploración de Marte en cuyo horizonte estaba la posibilidad de enviar allí una misión tripulada en un plazo de 10 ó 15 años y que ha quedado en entredicho con el fracaso del Lander, el segundo consecutivo de la NASA.Los astrónomos y físicos del Jet Propulsion Laboratory de Pasadena, en California, desde donde la NASA controla el programa de la nave, saben que el Mars Polar Lander debe estar seriamente dañado porque no ha respondido a ninguna de sus llamadas, pero ahora albergan la esperanza de que mantenga, al menos, "un hilo" de vida.La señal "inteligente" llegada aparentemente de Marte ha devuelto los ánimos en el Jet Propulsión Laboratory, donde los monitores de control sólo reciben un profundo "silencio" desde mediados de diciembre.Ha sido una antena de 46 metros de la Universidad de Stanford, en California, la que ha captado el mensaje de esperanza, llegado desde más de 750 millones de kilómetros de distancia en nuestro sistema solar. O, al menos, eso es lo que se supone.La certeza de que procede de Marte se ha obtenido por eliminación. Si la señal procediera de un satélite orbitando la Tierra, dijo Richard Cooke, "habríamos percibido un diferente efecto Doppler" y en caso de proceder de la Tierra, la señal "sería constante".Nadie quiere hacerse muchas ilusiones, porque ni siquiera los científicos de la Universidad de Stanford se dieron cuenta, al principio, de que el "susurro" existiera entre toda la maraña de zumbidos y ecos repetidos sin sentido.Ha sido una revisión de los datos obtenidos durante el fin de semana la que ha permitido descubrir que, entre todos esos ruidos, hay algo distinto. Una "débil" confirmación, quieren creer, de que la nave no está completamente destruida.A mediados de enero, cuando todas las esperanzas estaban perdidas y la búsqueda a punto de abandonarse, unos científicos de la empresa Lockheed Martin, que fabricó el aparato, dieron la puntilla final al proyecto, al conjeturar que la nave se destruyó al aterrizar en un angosto cañón del polo sur marciano.La pasada semana, al fin, el Jet Propulsión Laboratory anunció que todo había concluido y que la nave se daba por perdida en un nuevo fracaso sin explicación.Pero este martes, nada más conocerse la existencia del "susurro" procedente de Marte, los científicos de la NASA se apresuraron a reactivar sus ordenadores y enviaron hacia el espacio una nueva serie de comandos para que la nave responda.Habrá que esperar al próximo fin de semana para averiguar si la antena de la Universidad de Stanford capta alguna respuesta de Marte y para ver si el Mars Polar Lander resurge de su silencio y nos devuelve la esperanza de exploración de este esquivo planeta.




