CAPRIATI SONRIE Y LOGRA LAS SEMIFINALES DESPUES DE NUEVE AÑOS
Jennifer Capriati sonrió de nuevo y, con su victoria de hoy sobre la japonesa Ai Sugiyama por 6-0 y 6-2, alcanzó las semifinales del Abierto de Australia, la penúltima ronda de un grande, por primera vez desde 1991.
Jennifer Capriati sonrió de nuevo y, con su victoria de hoy sobre la japonesa Ai Sugiyama por 6-0 y 6-2, alcanzó las semifinales del Abierto de Australia, la penúltima ronda de un grande, por primera vez desde 1991.El partido se desarrolló en la pista central de Melbourne Park, cuyo techo se cerró por la lluvia. Capriati restó de tal manera que Sugiyama sólo pudo ganar cuatro puntos con su servicio en el primer set, de 24 minutos de duración.En total, Capriati necesitó únicamente 55 minutos para vencer a la japonesa, verdugo de la francesa Mary Pierce (4), y convencerse a sí misma que es una seria aspirante al título este año en el abierto australiano donde entró como número 21 del mundo.La jugadora estadounidense, medalla de oro en los JJ.OO. de Barcelona-92, dominó sin dificultad, aunque cuando llevaba ventaja de 3-0 tuvo que retirarse al vestuario para recibir tratamiento por unos dolores en el abdomen, una pequeña lesión que se produjo el lunes durante un partido de dobles. Recuperada, ganó en total diez juegos consecutivos, hasta el 4-0 del segundo set cuando Sugiyama logró el 1-4.La victoria de hoy la coloca 17 en la lista mundial y, si vence a Lindsay Davenport en semifinales, entraría de nuevo en el selecto grupo de las 10 primeras, en el que ya estuvo en septiembre de 1991 cuando fue sexta.Entonces Capriati contaba solamente 14 años. Fue su explosión, pues ganó dos títulos y llegó a la penúltima ronda en Wimbledon y en el US Open. Entonces era considerada como una de las más prometedoras estrellas del firmamento tenístico."Ahora mismo creo que puedo hacer todo el camino", señaló, "una vez que he llegado hasta aquí no voy a pensar en renunciar", dijo convencida Capriati. "Tomé la decisión al final del pasado año de que quería seguir adelante", añadió la americana que ha visto cómo Australia se ha rendido a sus pies después de derrotar a la belga Dominique van Roost y a la suiza Patty Schnyder, exhibiendo un gran poder destructivo y una sensacional preparación física producto de horas en el gimnasio.A Capriatti le acompaña ahora Harold Solomon como entrenador y parece claro que las horas de sufrimiento en los entrenamientos y en las pistas finalmente están dando fruto."El me dijo que podría incluso alcanzar el número uno. Tengo un gran respeto por él y eso ha reforzado mi confianza", señaló.Con la experiencia de su etapa anterior y teniendo en cuenta las locuras que cometió antes, la jugadora se siente con ganas de triunfar de nuevo. "Lo aprecié antes pero era muy joven y todo me llegó de golpe. No es lo mismo ahora que he tenido que trabajar muy fuerte para llegar a este punto", dijo."Todavía no he logrado todo lo que me he planteado. Si me hubiera parado hubiera sido una carrera muy corta. Creo que hay mucho tenis todavía dentro de mí. Me detuve a pensar qué es lo que el mundo pensaba de mí y eso fue un avance", comentó para describir de qué manera se produjo el cambio."No jugué buen tenis en general pero ella no cometió errores y lo hizo increíble", destacó Sugiyama. "Cuando hacía un buen golpe, ella respondía con otro mejor. Si Jennifer juega de esta manera estará pronto entre las cinco primeras", consideró la japonesa.




