ARRANCA LA DOBLE COPACABANA DE UNA CORTA PERO RICA HISTORIA
La "Doble Copacabana", una competición ciclista con sólo cinco años de vida pero rica en anécdotas, arrancará mañana, viernes, con la fuerza de 74 pedalistas de nueve países que se enfrentarán uno de los retos más duros de su carrera: correr a más de 3.800 metros y ascender hasta los 4.350 metros.
La "Doble Copacabana", una competición ciclista con sólo cinco años de vida pero rica en anécdotas, arrancará el viernes, con la fuerza de 74 pedalistas de nueve países que se enfrentarán uno de los retos más duros de su carrera: correr a más de 3.800 metros y ascender hasta los 4.350 metros.
El desafío no es fácil si se tiene en cuenta que la mayoría de los ciclistas han corrido entre 2.000 y 3.000 metros en sus países, pero tampoco imposible, si vemos el ejemplo de los colombianos que en las dos últimas versiones han acaparado los triunfos en 1997 con Graciano Fonseca y en 1998 con Ismael Sarmiento.
La ruta de 300 kilómetros en ida y vuelta, entre esta capital y el Santuario de Copacabana, atrajo a Bolivia a clubes de Cuba, Venezuela, Perú, Chile, Argertina y Colombia que medirán su resistencia y velocidad con los ciclistas de Italia y España, estos últimos del equipo Iberdrola en cuyas filas está el campeón del mundo Sub'23, José Iván Gutiérrez.
No se parece al "Tour de Francia" que dura 22 días, tampoco a la "Vuelta a Colombia" que dura 15 días, ni la "Vuelta de Mendoza", Argentina, que dura 10 días, pero la "Doble Copacabana" de tres días, tiene su atractivo por ser la única en el mundo que se corre a gran altura, con lo que eso significa: menor oxígeno para respirar y vientos laterales capaces de asustar al más hábil velocista.
Son cuatro las etapas de esta carrera que comenzará a las 16.30 horas (20.30 GMT) de mañana en el estadio Hernando Siles, y tiene programado estar el sábado en el Santuario de la Virgen Copacabana, y concluir el domingo con la premiación en La Paz.
Poco a poco, esta competencia ha ido ganando también en anécdotas. Su corta historia comenzó en 1994 con el empecinamiento en realizarla del boliviano Rodolfo Galvez, que al año siguiente dejó el proyecto por la política.
Sin embargo, el relevo fue tomado en 1996 por el sacerdote jesuita y director de la Radio Fides Eduardo Pérez, que la hizo un proyecto de la emisora y en 1997 logró internacionalizar la prueba.
Ahora la "Doble Copacabana" quiere vestir pantalones largos en el 2000 y para ese propósito cuenta desde 1998 con el asesoramiento del comisario de la Unión de Ciclismo Internacional (UCI), Hermógenes García, que ha anunciado la posibilidad de inscribirla en el calendario oficial de la organización.
Mauricio Villa, coordinador de la competición, también recuerda, como anécdota, la llegada el año pasado del colombiano Ismael Sarmiento que, después de haber participado exitosamente en la "Doble Guatemala", llegó a La Paz el mismo día de la competición y terminó ganándola.
En este asunto, dirigido por un sacerdote, también se puede decir que alguna vez ayudó la mano de Dios en la solución de algunos problemas. Por ejemplo el año pasado se contrató almuerzos, a medio camino, en el estrecho de Tiquina, para 350 personas, pero se terminó sirviendo 450 platos.
¿Milagro?. "A Dios gracias, habíamos previsto que sobre, en vez de que falte", dice Villa.
Con la guía del "cura Pérez", los jóvenes de "La Fides", como se los llama en Bolivia, y el apoyo de empresas privadas que han encontrado en el torneo una buena oportunidad para su publicidad, la "Doble Copacabana" se está convirtiendo en un espectáculo que comienza a gustar a la población boliviana, tradicionalmente atraída sólo por el fútbol




