VENEZUELA: ANC SE ENFRENTA A IGLESIA POR TEMA DEL ABORTO EN LA CONSTITUCION
La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela se enfrenta no sólo al problema del tiempo, que se le acaba, para aprobar la nueva Carta Magna del país, sino que ha dado con una inusitada opositora, la Iglesia, que rechaza la posible legalización del aborto.
La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de Venezuela se enfrenta no sólo al problema del tiempo, que se le acaba, para aprobar la nueva Carta Magna del país, sino que ha dado con una inusitada opositora, la Iglesia, que rechaza la posible legalización del aborto.
La inclusión en el nuevo texto constitucional, que será sometido a referéndum popular, de una artículo que consagró la inviolabilidad de la vida pero excluyendo una propuesta del Episcopado que detallaba que la defensa a la vida debe garantizarse "desde la concepción y hasta la muerte", ha provocado la movilización de la Iglesia.
El arzobispo de Caracas, monseñor Ignacio Velasco, llamó ayer a los venezolanos a "rechazar la posibilidad del aborto legal en nuestro país", y convocó a "todos los fieles y feligreses" católicos a que se concentren el próximo viernes en la Catedral de Caracas para "orar al Señor por la vida".
Velasco explicó que la garantía del derecho a la vida sin la inclusión de los detalles "desde la concepción y hasta la muerte" deja una puerta abierta a una futura legalización del aborto y la eutanasia en un país de "abierta cultura católica".
La ANC aprobó el pasado viernes el derecho constitucional a la inviolabilidad de la vida pero sin el agregado del Episcopado, mientras que en la sesión plena del martes la propuesta de incluir el mismo añadido, "desde la concepción y hasta la muerte", en otros cuatro artículos sobre los derechos Sociales y de la Familia también fue derrotada.
Según el arzobispo de Caracas, aún cuando la aprobación del artículo en esos término "no quiere decir que la Constitución esté propiciando el aborto, hay que dejar con claridad establecido que es un crimen horrendo que no puede ser permitido".
El presidente de la ANC, Luis Miquilena, respondió al prelado que es "injustificada" su oposición y advirtió que al interferir en un "asunto político" expone a la Iglesia a una derrota segura.
Miquilena reclamó que "esta fue una batalla que debieron dar (los católicos) desde 1961 y contra todos los presidentes" venezolanos, y señaló que la misma "no está justificada", porque el pleno de la ANC consagró el derecho a la vida tal y como está establecido en la Carta Magna vigente desde 1961, contra la que no se opusieron en su momento.
El segundo vicepresidente de la ANC, Aristóbulo Istúriz, declaró que "aprobar el artículo (sobre el derecho a la vida) con esa coletilla traía como consecuencia una penalización para el aborto, cuando en nuestro país el aborto terapéutico es permitido".
El arzobispo de Valencia, monseñor Jorge Urosa Sabino, fue más lejos y aseguró que dentro de la ANC "existe una corriente pro abortista" y asomó la posibilidad de que la Iglesia llame a votar en contra de ese artículo en el referéndum que se celebrará una vez aprobado por el Cuerpo el texto constitucional, de 396 artículos.
Entre tanto, el pleno de la ANC, integrada por 131 miembros, suspendió el martes los debates artículo por artículo debido a la "lentitud" con que se han desarrollado.
Ayer, miércoles, la directiva de la Asamblea conformó siete comisiones especiales para que busquen "métodos" que permitan acelerar el ritmo de las discusiones, que por lo extensas y farragosas sólo han permitido la aprobación de 81 de los 396 artículos del anteproyecto tras ocho sesiones plenarias.
Las comisiones especiales se reunían hoy para encontrar un método de trabajo que permita cumplir el cronograma de la ANC, que prevé la aprobación del proyecto de Carta Magna antes del 12 de noviembre y la celebración del referéndum, en el que los venezolanos rechazarán o aprobarán el texto, el próximo 12 de diciembre.
Sin embargo, las propias autoridades de la ANC, cuyos debates plenarios se reiniciará "probablemente el viernes", han admitido que lo más probable es que la consulta sea diferida hasta enero o febrero del próximo año




