SERENA FUE LA NUEVA ESTRELLA Y AGASSI EL CAMPEON DESEADO
El último Abierto de Estados Unidos del milenio forma ya parte de la historia con una nueva estrella en el firmamento del tenis mundial, la adolescente negra Serena Williams, campeona a los 17 años, y al "veterano" Andre Agassi de 29, que volv...
El último Abierto de Estados Unidos del milenio forma ya parte de la historia con una nueva estrella en el firmamento del tenis mundial, la adolescente negra Serena Williams, campeona a los 17 años, y al "veterano" Andre Agassi de 29, que volvió a ser el monarca deseado por los neoyorquinos.
Por primera vez, el tenis estadounidense, desde 1984 cuando ganaron John McEnroe y Martina Navratilova, logró los dos títulos en la competición individual masculina y femenina.
Williams y Agassi, que logró el segundo Abierto, fueron también los primeros profesionales nacidos en Estados Unidos que ganaron los respectivos títulos desde que en 1982 lo hiciesen Chris Evert Lloyd y Jimmy Connors.
La menor de las hermanas Williams con un poderoso servicio y devastador revés consiguió su primer título de Grand Slam en sólo dos años que lleva en el circuito profesional al vencer en la final por 6-3 y 7-6 (7/4) a la número uno del mundo Martina Hingis.
La nueva "reina de ébano" del Abierto, que entró como séptima del mundo, hizo historia al ser la primera tenista estadounidense de origen afroamericano que ganaba el Abierto desde que lo hizo en 1958 Althea Gibson y la primera en ganar un Grand Slam desde que ganó en Wimbledon el recordado Arthur Ashe.
El triunfo de Williams, que también se proclamó con su hermana mayor Venus campeona de dobles, al vencer en la final 4-6, 6-1 y 6-4 a la francesa Sandrine Testud y la estadounidense Chanda Rubin, hizo que hasta el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, le llamase desde Nueva Zelanda para felicitarle.
"Me siento muy feliz de todo lo que estoy viviendo y de saber que tengo por delante 363 días para defender mi título de campeona del Abierto", declaró Serena. "Vencer a Martina confirmó que mi padre tenía razón cuando dijo que una de nosotras íbamos a ganar el Abierto".
Serena se refería a la polémica surgida entre su padre Richard y Hingis que lo llamó "bocaza" después que llegó al Abierto diciendo que la final iba a ser entre sus hijas, algo que no sucedió porque la número uno del mundo, que perdió la segunda final de un Grand Slam este año después de ganar el Abierto de Australia, derrotó en la semifinal a Venus.
Pero Richard, que se ha convertido en el personaje más controvertido del circuito femenino, ya adelantó su predicción para el próximo año al decir que Venus ganará al menos dos torneos de Grand Slam.
La que si ganó con su triunfo en Flushing Meadows fue Serena que pasó de ser la séptima cabeza de serie, la más baja en la era del "Open" en proclamarse campeona, a la cuarta del mundo con 3.144 puntos.
Williams, que se llevó con sus dos títulos del Abierto un premio de 915.000 dólares ya ha ganado en los dos años que lleva como profesional 2.027.312 dólares, sin contar los nuevos contratos comerciales que ha firmado junto con su hermana Venus.
El tenis femenino estadounidense, que este fin de semana disputara en la Universidad de Stanford la final de la Copa Federación contra Rusia, termina el milenio con la consagración de dos nuevas figuras como son las hermanas Williams.
Mientras, el tenis masculino estadounidense vive la experiencia contraria, tienen que ser los veteranos como Agassi y Todd Martin los que lleven todo el peso y la responsabilidad del triunfo.
Agassi a sus 29 años demostró que está en el mejor momento de forma de su carrera después de su triunfo por 6-4, 6-7 (5-7), 6-7 (2-7), 6-3 y 6-2 frente a Martin para darle el segundo título de Gran Slam de año, ganó Roland Garros, el quinto como profesional y el segundo Abierto, consiguió el primero en 1994.
"Tengo más ética y capacidad de trabajo que nunca y busco conseguir más títulos de Grand Slam", declaro Agassi. "Perdí dos años de mi carrera profesional, pero ahora quiero recuperarlos".
El triunfo de Agassi le permitió llevarse un premio de 750.000 dólares y asegurarse el primer lugar en la clasificación mundial cuando hoy salga la nueva lista.
"Era el gran sueño de mi vida, terminar el año como número uno y creo que he dado un paso importante porque cuando se ganan dos títulos de Gran Slam en una misma temporada es como para considerarte el mejor", reclamó Agassi.
Martin, de 29 años, en su segunda final de Grand Slam desde que disputó en 1994 el Abierto de Australia, que perdió frente a Pete Sampras, fue el profesional modelo del torneo que llegó como séptimo cabeza de serie y demostró que con ética y sacrificio todo se puede superar, incluidas las graves lesiones que sufrió.
"Al margen de perder he vivido el momento más grande de mi vida porque en Nueva York pude ser protagonista de una gran final de jugadores estadounidenses", declaró Martin, que se llevó un premio de 420.000 dólares.
Junto a los grandes triunfadores del último torneo de Grand Slam, que batió la marca de premio con 14,5 millones de dólares también fueron protagonistas las lesiones, que obligaron a que ocho jugadores, entre ellos, el número uno del mundo Sampras y el campeón defensor Patrick Rafter tuviesen que abandonar.
El holandés Richard Krajicek con 49 aces, que logró frente al ruso Yevgeny Kafelnikov, en el partido de cuartos de final, estableció un nuevo récord en la historia del tenis mundial al superar los 46 que tenía el croata Goran Ivanisevic.
Las lluvias provocadas por la tormenta tropical "Dennis" y la aparición del mosquito de San Luis, portador de la encefalitis, que causó la muerte de varias personas en el área de Nueva York y Flushing Meadows, fueron las grandes preocupaciones y temores del Abierto que estableció nuevo récord de asistencias al superar los 700.000 espectadores en 14 días de competición.
El equipo de Copa Davis de Estados Unidos también conoció durante la 32 edición del Abierto el nombramiento del ex "niño malo" del tenis, John McEnroe, como el nuevo capitán, que llegó con el lema de que no hay nada más importante para un profesional que representar y defender al tenis de su país




