YELTSIN: NO PERMITIREMOS QUE TOQUEN KOSOVO
El presidente ruso, Boris Yeltsin, dijo el jueves que advirtió la víspera a su homólogo estadounidense, Bill Clinton, que Rusia se opone a una acción militar en Yugoslavia, y agregó: "No permitiremos que toquen Kosovo", en declaraciones a la pr...
El presidente ruso, Boris Yeltsin, dijo el jueves que advirtió la víspera a su homólogo estadounidense, Bill Clinton, que Rusia se opone a una acción militar en Yugoslavia, y agregó: "No permitiremos que toquen Kosovo", en declaraciones a la prensa.
Yeltsin hizo estos comentarios durante una reunión en el Kremlin con el canciller alemán, Gerhard Schroder, al comenzar la cumbre Rusia-Unión Europea. Es la primera vez en varios meses que el mandatario ruso hace declaraciones a la prensa internacional.
"Manifesté mi opinión a Clinton, por escrito y por teléfono, de que eso no sucedería (las operaciones militares contra Serbia); no permitiremos que toquen Kosovo", dijo en respuesta a la única pregunta autorizada por el protocolo.
El jefe del Estado ruso parecía encontrarse en buen estado físico. Estaba acompañado por el primer ministro, Evgueni Primakov, y el ministro de Relaciones Exteriores, Igor Ivanov. Cuando se sentó a la gran mesa de negociaciones, dijo sonriente: "Hay muchos periodistas, esto demuestra que siguen atentamente las relaciones entre Rusia y la Unión Europea".
La prensa internacional esperaba ansiosamente a Yeltsin, cuya última conferencia de prensa tuvo lugar a principios de septiembre. A partir de esa fecha, el mandatario se limitó a dar entrevistas a los canales de televisión rusos.
En un comunicado conjunto firmado por Yeltsin, Schroder y Jacques Santer publicado tras la cumbre, Rusia y la UE se muestran "de acuerdo sobre la necesidad de obtener una solución política provisional a la crisis de Kosovo, siguiendo el plan del grupo de contacto".
Durante la última cumbre UE-Rusia, celebrada en octubre en Viena, Yeltsin declinó su presencia en el último momento.
Los responsables rusos y europeos intercambiaron declaraciones de buena voluntad, sin comprometerse formalmente.
Según fuentes europeas, la cumbre es sobre todo "un testimonio de solidaridad política" destinada a demostrar el respeto de Europa por el gran colaborador ruso a la hora de las dificultades




