ANSIEDAD POR LA COCAINA ASOCIADA A CAMBIOS QUIMICOS EN CEREBRO
El simple hecho de ver una pipa de fumar crack o cualquier elemento de "narcoparafernalia" puede sumir a un adicto a la cocaína en una frenética ansiedad y ahora los médicos saben por qué: el polvo blanco produce cambios físicos en el cerebro. ...
El simple hecho de ver una pipa de fumar crack o cualquier elemento de "narcoparafernalia" puede sumir a un adicto a la cocaína en una frenética ansiedad y ahora los médicos saben por qué: el polvo blanco produce cambios físicos en el cerebro.
Los mismos cambios en la química cerebral que ocurren en un adicto a las drogas ocurren cuando un adicto ve algo asociado con la cocaína, anunció un equipo de investigadores del Yerkes Primate Center, en el sureño estado de Georgia.
"Es un condicionamiento pavlodiano clsico", dijo el médico que lideró el estudio, Leonard Howell, durante una reunión de la Sociedad para la Neurociencia en Anaheim, en California.
Ivan Pavlov fue un científico ruso que entrenó perros para que salivaran cada vez que escuchaban el sonido de una campana que indicaba que iban a ser alimentados. Al cabo de un tiempo, el sonido de la campana los hacía salivar incluso si no se les daba comida.
Howell entrenó monos para que se autosumistraran cocaína apretando una palanca. Los monos debían accionar la palanca 20 veces antes de poder recibir una inyección de cocaína y al vigésimo intento se encendía una luz blanca.
Los primates terminaron asociando la luz con la cocaína.
La cocaína afecta la dopamina, un neurotrasmisor o químico que actúa como trasmisor de mensajes y que está vinculado con el placer y la adicción.
Howell descubrió que, luego de un tiempo, simplemente las luces eran capaces de afectar los niveles de dopamina.
"Cuando el animal está todavía libre de drogas pero una luz blanca era encendida a la vigésima vez que presionaba la palanca, los niveles de dopamina de los monos aumentaban 70 por ciento respecto a los niveles normales", explicó el científico en un comunicado divulgado de cara a la reunión.
"Fue asombroso ver cómo, sin ninguna droga en absoluto, la química del cerebro cambió tan drásticamente", añadió.
Howell pretende desarrollar una droga capaz de bloquear el torrente de dopamina. Existen drogas que logran dicho efecto, pero actúan sólo una vez que la cocaína fue consumida.
"Queremos hallar algo para que la gente ni siquiera quiera usarlo en primer lugar", dijo




