HIERBAS, QUE CURAN Y MATAN, SORPRENDEN CIENCIA DE EEUU
Las hierbas, que curan y matan, son centro de polémica en EEUU, donde se ha conocido un fraude en los métodos de adelgazamiento, junto a la sorprendente revelación de que puede corregirse la posición de un feto con solo quemar "artemisa" en el...
Las hierbas, que curan y matan, son centro de polémica en EEUU, donde se ha conocido un fraude en los métodos de adelgazamiento, junto a la sorprendente revelación de que puede corregirse la posición de un feto con solo quemar "artemisa" en el tobillo de una embarazada.
Ambos casos, científicamente documentados e investigados, han sido expuestos por la Asociación Médica Estadounidense en su revista JAMA, una de las de más prestigio en el ámbito de la medicina ortodoxa.
Son la cara y la cruz de un fenómeno, el de las medicinas alternativas, que ha registrado en EEUU un crecimiento espectacular del 47,3 por ciento entre 1990 y 1997.
Sólo en dinero en efectivo, han movido 27.000 millones de dólares el pasado año en este país.
La revista JAMA ha analizado en profundidad estas nuevas técnicas alternativas, que incluyen la acupuntura, la quiropraxis, la relajación o la herbolaría entre un total de 16 disciplinas.
El estudio recoge un informe sobre la eficacia de uno de los tratamientos más comunes contra la obesidad, el uso de la hierba "Garcinia Cambogia", que contiene ácido hidroxicítrico, para combatir el sobrepeso. Simplemente, concluye la investigación, no funciona.
Pero también se hace eco la revista de una antigua práctica médica china, la denominada "moxibustión", y recoge un ejemplo de tratamiento eficaz para corregir la posición de un feto, que, seguro, habrá dejado sorprendidos a muchos médicos y científicos ortodoxos.
Se trata, sencillamente, de hacer arder hojas de "artemisa", liadas a modo de cigarrillos, cerca del tobillo de una mujer embarazada. El humo de la "artemisa" estimula los puntos de acupuntura que actúan sobre el feto, provocando un giro real.
Los autores del estudio, los doctores Francesco Cardini de Verona (Italia), y Huang Weixin, del Hospital de Mujeres de Nanchang (China), han realizado un experimento que demuestra que esta vieja técnica es eficaz.
El 75 por ciento de los fetos tratados con la "moxibustión" variaron su posición hacia la correcta, en comparación con el 48 por ciento de los fetos que lo hicieron con las técnicas convencionales.
Aunque numerosos estudios han documentado hasta ahora en China el valor de la "moxibustión", el modo en que esta técnica actúa sobre el organismo femenino permanece aún sin explicación.
El experimento, realizado con 260 mujeres embarazadas, demuestra además del efecto en los cambios de posición del feto, que la actividad fetal fue estimulada de modo mayor en los casos tratados con esa técnica que en el grupo de control que recibió los cuidados ordinarios.
La artemisa, como otras muchas hierbas medicinales, ha sido usada desde antiguo. Es una planta elevada, de más de un metro de altura y fuerte aroma en sus flores de color blanco o amarillento. Pertenece a la familia de las compuestas, al igual que la dalia, el ajenjo, la alcachofa o el cardo entre otras.
El valor curativo de las plantas es incuestionable y, en buena medida, gran parte de los principios activos que usa la farmacología proceden de extractos de plantas, desde la aspirina a los derivados de la raíz del ginseng o del árbol "ginkgo bilova".
Valeriana, genciana, camomila, equistos, hierbas de San Juan, han sido recogidas desde los albores de la humanidad por brujos y curanderos, usadas por los druidas, y heredadas por la medicina decimonónica. Muchas de ellas están hoy plenamente incorporadas a la medicina científica por su eficacia demostrada.
Pero el uso de plantas como solución milagrosa para un problema tan complejo como la obesidad, que combina factores ambientales, culturales y genéticos o metabólicos, dista mucho de poder ofrecer soluciones seguras, han dicho los investigadores.
Las plantas curan y las plantas matan y ejemplo de ello son el tejo, la sabina o la hiedra. Una infusión con hojas del tejo (taxus baccata) puede causar la muerte, pero su extracto purificado, el taxol, ha dado a la ciencia un nuevo método para combatir el cáncer




