EL DIANA BUSINESS UNA INDUSTRIA PROSPERA PERO DIFICIL DE CONTROLAR
De muñecas a libros, pasando por los objetos de colección y las visitas guiadas: la muerte de Diana ha inspirado un comercio próspero a través del mundo que el Fondo creado por sus familiares intenta canalizar con más o menos éxito y polémica. ...
De muñecas a libros, pasando por los objetos de colección y las visitas guiadas: la muerte de Diana ha inspirado un comercio próspero a través del mundo que el Fondo creado por sus familiares intenta canalizar con más o menos éxito y polémica.
Creado cuatro días después de la muerte de Lady Di, el "Diana, Princess of Wales Memorial Fund" (Fundación Diana Princesa de Gales) ha recaudado desde entonces unos 83 millones de libras (133 millones de dólares) en donaciones.
Pero si se le añaden las actividades no controladas por el Fondo, el "Diana Business" se acerca, según ciertas estimaciones, a los 200 millones de libras (324 millones de dólares).
La más importante contribución del Fondo Diana provino del cantante Elton John, cuyo éxito a escala planetaria "Candle in the Wind" (Una vela al viento), interpretado durante los funerales de Diana, representó unos ingresos de 30 millones de libras (48,3 millones de dólares).
Además de las donaciones, el Fondo percibe regalías por la venta de siete objetos conmemorativos que gozan del privilegio de llevar la firma de la princesa, como un oso de peluche, un candelero de cristal o un par de cajas laqueadas.
Las ventas de un disco en homenaje a la princesa permitieron recaudar 13,6 millones de libras, y los servicios de Correos británicos donaron cerca de 10 millones de libras por la venta de sellos conmemorativos.
"Vamos a autorizar otras muchas iniciativas", afirma la portavoz del Fondo, Vanessa Corringham.
El ejercicio supone, sin embargo, algún riesgo, como lo demostró el escándalo de los botes de margarina y los cartones de lotería instantánea sobre las cuales aparecía la imagen de la princesa, que tuvieron que ser retirados del mercado apresuradamente.
El propio hermano de Diana, Charles Spencer, que participaba en el coro de protestas de la prensa contra esas torpes iniciativas, había aconsejado al Fondo distribuir su dinero y suspender sus actividades cuanto antes.
Charles Spencer, sin embargo, no parece limpio de polvo y paja, después de que instaló un museo en la propiedad familiar donde reposan los restos de la princesa.
El conde impuso una entrada de 9,50 libras (15 dólares) a 150.000 visitantes, lo que supuso unos ingresos de 2,25 millones de dólares. De esa suma, por el momento sólo un "mínimo del 10%" irá a parar con toda seguridad a obras de caridad.
A pesar de las críticas y meteduras de pata, el Fondo Diana afirma su intención de continuar con sus acciones. Actualmente, asegura, aplica criterios más estrictos, y rechaza centenares de propuestas.
El Fondo donó 13 millones de libras para obras caritativas en marzo, y espera distribuir entre 4 y 5 millones de libras cada año a partir de los intereses de su capital y las regalías.
En otros lugares, las ideas son más macabras. En París, escenario del trágico accidente cuyo primer aniversario se cumple el próximo 31 de agosto, un hotel propone el mortal itinerario de Diana y Dodi al Fayed en un Mercedes negro, por 150 francos (25 dólares)




