ULTRACONSERVADORES CONTRA PECADO DE HOMOSEXUALIDAD
Varios grupos religiosos y ultraconservadores de Estados Unidos están más decididos que nunca a enfrentarse a la homosexualidad, convencidos de que "gays" y lesbianas son sólo "desviados pecadores". <BR>Uno de esos grupos es el ultraconservador...
Varios grupos religiosos y ultraconservadores de Estados Unidos están más decididos que nunca a enfrentarse a la homosexualidad, convencidos de que "gays" y lesbianas son sólo "desviados pecadores".
Uno de esos grupos es el ultraconservador "Family Research Council", defensor de valores tradicionales y decidido a luchar para que cambie la orientación sexual del 10 por ciento de la población estadounidenses, que se confiesa homosexual.
Se calcula que casi 27 millones de estadounidenses -de una población total de 269 millones- son homosexuales y muchos de ellos forman parte de colectivos de defensa de "gays" y lesbianas en los 50 estados de la Unión.
Frente a ellos, "Family Research Council", grupo del que forman parte representantes de distintas iglesias y credos y también homsexuales "reconvertidos, sostiene que el "comportamiento" homosexual puede ser cambiado.
"Con la ayuda de Dios se puede salir de la homosexualidad", asegura Anthony Falzarano, que abandonó su anterior "estilo de vida", hace 16 años, para casarse, tener una hija y ayudar a que otros "gays" hagan como él.
Falzarano y una antigua lesbiana, Yvette Cantu, aseguran que la homosexualidad de sus años más jóvenes estuvo ligada a "orgías" y a malas prácticas, como el consumo de drogas y alcohol.
Tras emprender lo que denominan "una vuelta a la vida", ambos forman parte del "Family Research Council", grupo con sede en Washington, que dedica todos sus esfuerzos a luchar contra la homosexualidad, a la que identifican con el pecado.
Todos sus integrantes creen que la homosexualidad es una conducta equivocada que puede modificarse con ayuda de la Biblia y también de los amigos y familiares de los "gays".
A este grupo le preocupan mucho recientes medidas de la Administración Clinton, por creer que favorecen a los homosexuales, aunque han querido desvincularse del Partido Republicano, cuyo líder en el Senado, Trent Lott, reabrió hace tiempo la caja de los truenos al comparar la homosexualidad con el alcoholismo y la cleptomanía.
El "Family Research Council" quiere forzar al Gobierno a que desanime, a través de leyes, los comportamientos homosexuales.
La decisión de Bill Clinton de nombrar a un reconocido homosexual como embajador en Luxemburgo -bloqueada por los republicanos- y de facilitar que otros logren trabajos en la Administración federal, por ser un grupo social discriminado, son algunas situaciones que más les han preocupado.
"No hay un grupo de presión que promueva el adulterio, ni otro que apoye la fornicación, pero sí hay uno homosexual que está cambiando las leyes", alega Steven Schwalm, miembro del grupo conservador, que quiere forzar al Gobierno a que use la ley para desanimar las conductas "gay".
Para los activistas de colectivos homosexuales de defensa de los derechos humanos, todo esto no es más que parte de "una campaña política orquestada contra la comunidad gay".
"Durante casi 15 años creí la falsa enseñanza de que Dios podría curarme", apunta una de estas activistas, Tracy Saint Pierce.
Este es uno más de los debates relacionados con las preferencias de las personas en materia sexual, abiertos en EEUU, un pais de extremos, en el que las conductas sociales son analizadas a fondo en las páginas editoriales de periódicos y hasta en los "magazines" de televisión




