NUEVO MINISTRO: NO ES BUENO QUE MILITARES PARTICIPEN EN DIALOGOS
El ministro de Defensa de Colombia del nuevo Gobierno que iniciará sus funciones el próximo 7 de agosto, Rodrigo Lloreda, afirmó que "no sería conveniente" que los militares participaran en los diálogos de paz con los grupos guerrilleros. <...
El ministro de Defensa de Colombia del nuevo Gobierno que iniciará sus funciones el próximo 7 de agosto, Rodrigo Lloreda, afirmó que "no sería conveniente" que los militares participaran en los diálogos de paz con los grupos guerrilleros.
Al final de una reunión con el actual titular de la cartera, Gilberto Echeverri, Lloreda manifestó sobre esta participación de las Fuerzas Armadas que "no es su función", pero que de todas maneras se les consultará "porque es muy importante escuchar sus conceptos y cualquier apreciación que hagan será atendida".
Lloreda, ex ministro de Exteriores y director del diario caleño (oeste) "El País", se mostró complacido por el encuentro, realizado en un almuerzo campestre en el Club Militar con la presencia de los jefes de las Fuerzas Militares, general Manuel José Bonett, y del Ejército, Mario Hugo Galán.
El nuevo ministro expresó su confianza en que los militares respetarán el liderazgo que el presidente electo, Andrés Pastrana, advirtió que cumpliría en las negociaciones de paz, y en que se mostrarán de acuerdo con la desmilitarización de varios pueblos de las selvas sureñas, como lo han solicitado las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para iniciar diálogos.
En 1995, la negativa a esta posibilidad por el entonces jefe del Ejército, hoy general retirado Harold Bedoya, dio al traste con el inicio de diálogos con las FARC.
"Esto no significa que los militares estén en contra del proceso de paz, sino que deben cumplir con su obligación constitucional de defender a la patria, y por lo tanto no se pueden replegar", explicó Lloreda ante este tipo de posiciones, aunque reiteró su tranquilidad de que no se presentarán más.
En conferencia de prensa posterior al encuentro, Bonett omitió referirse a este tema, ya que "el jefe natural del proceso (Pastrana) todavía no ha dicho como lo va a hacer".
Lloreda afirmó que "no habrá sorpresas" sobre quienes formaran parte de la nueva cúpula militar cuando asuma la presidencia Andrés Pastrana, y que la restructuración de los cuadros directivos se presentarán "de acuerdo con las necesidades del país" y de los futuros diálogos de paz.
La defensa de los derechos humanos, el fortalecimiento de la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas y la recuperación de la imagen y credibilidad de este cuerpo ante la ciudadanía serán las máximas prioridades de Lloreda en su gestión, además de la superación del déficit presupuestal de los militares.
El general Galán, que de mantenerse el esquema de ascensos por antigÜedad podría ser el nuevo comandante de las Fuerzas Militares, dijo de Lloreda que tiene "las mejores referencias, es un hombre de grandes cualidades profesionales, conoce los temas de la vida nacional y es un buen sucesor" de Echeverri




