GOBIERNO Y MICROSOFT: DOS GIGANTES INICIAN PULSO LEGAL
El Gobierno de Estados Unidos y una de las empresas más poderosas del mundo, Microsoft, han iniciado un apasionante pulso legal de resultado incierto pero del que dependerá el futuro de buena parte de la industria informática. <BR>Se trata de d...
El Gobierno de Estados Unidos y una de las empresas más poderosas del mundo, Microsoft, han iniciado un apasionante pulso legal de resultado incierto pero del que dependerá el futuro de buena parte de la industria informática.
Se trata de dos auténticos gigantes: el Gobierno de la primera superpotencia contra la compañía que posiblemente es más conocida en todo el mundo gracias a que sus sistemas operativos "Windows" están presentes en la inmensa mayoría de los ordenadores personales (PC) que se venden en la actualidad.
A la demanda del Gobierno federal se suma otra de los fiscales generales de veinte estados de EEUU y ambas coinciden en que Microsoft ha intentado abusar de su posición de monopolio gracias al sistema "Windows" para tomar el control de Internet.
La respuesta de Bill Gates, el poderoso presidente de Microsoft, fue anunciar, en declaraciones a la cadena CNN, que su compañía seguirá incorporando "nuevas aplicaciones para la plataforma Windows".
Esta actitud supone un desafío a la filosofía de las autoridades federales y locales, que reprochan al gigante informático intentar imponer su navegador para Internet, llamado "Explorer", incluyéndolo de forma obligatoria en "Windows", en detrimento del programa "Navigator", desarrollado por su rival Netscape.
Puestas así las cosas y viendo que ambas partes están dispuestas a echar el resto, el diario "The Washington Post" avanza hoy que se avecina "una costosa batalla para Gates".
La batalla se orienta hacia la definición de qué es lo mejor para los consumidores: las autoridades creen que cuantas más empresas haya en el sector habrá más posibilidades de elegir cualquier producto mientras que Gates asegura que su empresa debe seguir pudiendo revolucionar la informática como ha hecho hasta ahora, lo que favorece al usuario.
Las autoridades han presentado una serie de documentos y datos con los que intentarán probar su causa ante los tribunales federales, y entre esos argumentos figuran:
- Microsoft intentó en 1995 repartirse con Netscape el mercado de los navegadores para Internet, pero quería quedarse con todos los PC que usaran Windows (más del 90 por ciento del total) y sólo dejaba a su rival el resto.
- Microsoft exigió a los fabricantes de ordenadores que no borraran el icono de su navegador como condición para seguir suministrándoles el sistema "Windows", sin el que los fabricantes no pueden sobrevivir.
- También, según los demandantes, la empresa obligó a los fabricantes de computadores a emplear una primera secuencia de pantallas diseñada por la propia Microsoft y que impide que otro navegador aparezca antes que el "Explorer"
- Además, se acusa a Microsoft de alcanzar acuerdos de restricción de la competencia con algunos de los principales suministradores de Internet y de servicios en línea para que sólo ofrecieran el "Navigator".
- Finalmente, se acusa a Microsoft de llegar a acuerdos de exclusividad con algunas de las empresas que ofrecen contenido o servicios a través de Internet para que sólo promocionaran el "Navigator" a cambio de poder estar en su oferta de "direcciones recomendadas".
El Departamento de Justicia incluyó en su querella de 53 páginas un informe en el que ofrece fragmentos de documentos o mensajes electrónicos de ejecutivos de Microsoft en los que se dicen cosas como que si se separan el "Explorer" y el "Windows" entonces el producto rival "tendrá una buena probabilidad de ganar".
En otro, más tajante, se dice que "la contaminación de Netscape debe ser erradicada".
El principal fabricante mundial de programas informáticos ("software") también intentó, según la demanda oficial, evitar el éxito del lenguaje "Java" de la compañía "Sun Microsystems", que sirve para elaborar programas para Internet tanto para los sistemas de Microsoft como de otras compañías.
Como resultado de estas prácticas, la penetración de Netscape en el mercado de navegadores en Estados Unidos bajó del 90 al 60 por ciento en pocos años, según los demandantes.
Una de las cuestiones que se plantean es qué pasaría si Microsoft prevalece en su intento de que el sistema "Windows" sea visto como un todo indivisible.
Si la empresa de Redmond (Washington) logra salirse con la suya, las autoridades antimonopolio temen que a partir de ahí Microsoft podría seguir incorporando a "Windows" nuevas aplicaciones con el pretexto de que forman parte inseparable del sistema, hasta llegar a un dominio absoluto del sector.
Y Gates ya avisó en la noche del lunes (madrugada en Europa) de que su empresa está dispuesta a continuar ofreciendo nuevas aplicaciones en "Windows" y además seguirá la distribución de la nueva versión "Windows 98" a pesar de la demanda.
Por ello, las autoridades quieren una decisión judicial preliminar que obligue a Microsoft a retirar el icono de "Explorer" del "Windows" o incluya el "Navigator" de Netscape.
También se pretende que los fabricantes de computadores tengan la opción de programar las máquinas para que, cuando se enciende el ordenador, aparezca en la pantalla otra cosa que no sea el sistema "Windows"




