CIENTIFICOS CREAN DENTIFRICO QUE PUEDE SER RUINA DE DENTISTAS
Ya pueden echarse a temblar los dentistas de todo el mundo si se confirma que un centro científico ruso ha conseguido fabricar la primera pasta de dientes que actúa como vacuna contra la caries. <BR>Este auténtico "milagro contra la caries" se ...
Ya pueden echarse a temblar los dentistas de todo el mundo si se confirma que un centro científico ruso ha conseguido fabricar la primera pasta de dientes que actúa como vacuna contra la caries.
Este auténtico "milagro contra la caries" se llama "pasta biológica de dientes" y ha sido elaborado por el centro estatal de Virología y Bioingeniería "Véktor" de la ciudad de Novosibirsk (Siberia Occidental).
Sus descubridores aseguran que con su uso los seres humanos podrán gozar de dientes tan fuertes y resistentes a las caries como los de los animales, eso sí, siempre que haya un capitalista dispuesto a financiar un proyecto que todavía está en mantillas.
Como suele ser habitual, la fórmula "mágica" no tiene su origen en complicadas y rebuscadas investigaciones bioquímicas, sino en una cuidadosa observación de la naturaleza y, en concreto, de la boca de otros mamíferos que se mantienen ajenos al mal.
Porque no es que los animales tengan bocas y dentaduras sanas por tener unos hábitos alimenticios más "naturales", ni desde luego porque sean más concienzudos a la hora de cepillarse los dientes, sino porque conservan en su saliva un aliado vital.
Se trata de una bacteria, denominada "bazulu subtilis", que no está presente en el organismo de los seres humanos de hoy en día y que protege los dientes de los animales durante toda su vida.
"Por los hábitos del hombre, su organismo se priva de la microflora necesaria para su buen funcionamiento, mientras que animales como los lobos, por ejemplo, saben dónde y cómo alimentarse", dijo a EFE Alexander Leliak, director gerente de "Véktor".
Según Leliak, "si la publicidad dice que una pasta elimina todas las bacterias, está mintiendo descaradamente porque es bien sabido que el hombre no puede existir sin ellas".
Por esta razón, afirmó el científico, la solución está en encontrar en la naturaleza las bacterias que han dejado de ser "inquilinas" del cuerpo humano, a causa de la evolución, y tratar de reincorporarlas a lo que hace generaciones fue también su casa.
"De la capa superficial del terreno, en los sitios ecológicamente limpios, extraemos las bacterias que combaten únicamente a los microorganismos enemigos del hombre, conservando de este modo la microflora del organismo", subrayó Leliak.
Este científico, convertido en estratega del marketing, aseguró además que "la pasta nos ha salido realmente bien, combate la caries y garantiza que la boca esté fresca durante bastante más tiempo que con otro dentífrico cualquiera".
Aunque el estudio de campo se hizo con unos conejillos de indias muy de andar por casa, "Véktor" puede presumir incluso de resultados, ya que, según manifestó Leliak, "la pasta la hemos repartido entre los amigos y los resultados han sido excelentes".
Sin embargo, hay un problema para que la producción en cadena de la pasta sea una realidad, pues existe la obligación de inscribirla en el registro del Colegio de Farmacéuticos de Rusia antes de su comercialización y "Vektra" no dispone del dinero para hacerlo.
"Así que no puedo prometer que la gente pueda disfrutar pronto de nuestro invento", se lamentó Leliak, quien precisó que la "pasta milagro" puede seguir el camino de otros preparados de "Vektra" y terminar en un cajón por falta de financiación.
Alexander Leliak declaró a EFE que en ese centro de investigación también se consiguió un preparado, bautizado con el nombre de "Vítom", que tiene la virtud, nada menos, de reconstruir el sistema inmunológico de las personas.
"Con el 'Vítom' el hombre nunca se quedaría sin defensas", explicó Alexander Leliak, quien fue más allá y destacó que este medicamento "cura la hernia y la hepatitis y también combate infecciones como la encefalitis".
Pero hasta la fecha "se lo proporcionamos a las tiendas veterinarias del país porque sólo lo hemos podido registrar como medicina para animales", agregó Leliak, quien cifró en 50.000 dólares la cantidad necesaria para acceder al "mercado humano".
"Los animales reaccionan muy bien y, por ejemplo, hemos conseguido que vacas enfermas aumentaran su peso en un 20 por ciento. Habría que realizar un estudio, pero casi seguro que puede combatir incluso el mal de las 'vacas locas'", manifestó




