CLINTON SE COMPROMETE A FORJAR FUTURO CON AMERICAS
Antes de finalizar la que debería ser la última visita a Latinoamérica de su presidencia, el presidente de EEUU, Bill Clinton, asumió "la responsabilidad" de forjar "una nueva América para un nuevo milenio". <BR>La visita a Chile para participa...
Antes de finalizar la que debería ser la última visita a Latinoamérica de su presidencia, el presidente de EEUU, Bill Clinton, asumió "la responsabilidad" de forjar "una nueva América para un nuevo milenio".
La visita a Chile para participar en la II Cumbre de las Américas y realizar una visita oficial de dos días debía haber sido la culminación de un proceso de acercamiento a América Latina que comenzó en Miami en 1994.
Pero Clinton llegó a Chile sin el poder necesario para cumplir el principal logro de la cumbre y uno de los pilares de la "nueva América": crear un Area de Libre Comercio de las Américas" (ALCA) desde ahora hasta el año 2005.
Clinton -pese a que fue quien lanzó la idea del ALCA en la I Cumbre de las Américas de 1994 y a que la primera fase de las negociaciones será en Miami- no dispone de la llamada autoridad de la "vía rápida" (fast track) que necesita para comprometerse con sus socios.
La "vía rápida" es una disposición por la que el Congreso renuncia a su poder de enmendar acuerdos comerciales, limitándose a aprobar o rechazar en bloque aquello a lo que se comprometa el Ejecutivo.
La falta de esa potestad ha impedido que EEUU acordara en los últimos cuatro años nuevos tratados de libre comercio, entre otros con Chile.
Mientras tanto, el resto del continente iniciaba un proceso de integración que va viento en popa y parece dispuesto a atar el ALCA sin EEUU si este país no tiene autoridad para firmar lo acordado en el año previsto para concluir las negociaciones.
Pero Clinton señaló entre uno de los grandes logros de la cumbre la decisión de "seguir acercando nuestras economías" y recalcó que espera "avances concretos para el año 2000".
La Casa Blanca insiste en que EEUU es, de hecho, el líder de las Américas y el peso pesado económico del continente.
"Hay ciertas realidades que hay que tener claras: somos una economía de 7 billones de dólares en un continente de 9 billones, somos el mayor socio comercial, el mayor inversor y el mayor colaborador en materia de seguridad de la mayoría de estos países", dijo el consejero de Seguridad Nacional de Clinton, Samuel Berger.
Pero el enviado especial de Clinton, Thomas McLarty, insiste en que la "vía rápida" hace falta para "poner orden" a la integración comercial y asegurar que se cumplen los intereses de EEUU.
Clinton advirtió que "el verdadero trabajo empieza ahora", cuando se trata de "convertir las palabras en hechos".
Washington confía en que podrá realizarlo, pero hay nubes en el horizonte.
El Congreso estadounidense no sólo bloquea la "vía rápida" sino que es el principal soporte de la polémica ley de certificación, por la que Estados Unidos evalua los esfuerzos antidrogas de los países del continente y les concede ayuda en función de los resultados.
En la cumbre se ha decidido el establecimiento de un mecanismo multilateral de evaluación, que podría acabar entrando en conflicto con la "certificación" que practica EEUU.
Berger insistió, no obstante, en que lo que Washington quiere establecer con el continente es una relación de "asociados" y que los países de la región así lo entienden, pues ya no perciben a Estados Unidos como un país que trata de dominarlos.
Clinton confirmó también en Chile la importancia del "compromiso con las llamadas reformas de la segunda generación", acordadas en la cumbre "para llevar los beneficios de los cambios a la gente corriente".
La Casa Blanca asegura que el presidente ha notado una adhesión sin precedentes en sus postulados en materia de drogas democracia, economía o sociedad.
Pero los "alumnos" dan también muestras de rebeldía, hablan de crear la integración sin el líder -Clinton- y de invitar a Cuba a la proxima cumbre, en Canadá




