MUCHA VITAMINA C AL FIN Y AL CABO ES PERJUDICIAL
La vitamina C consumida a altas dosis diariamente, por sus virtudes anti-oxidantes, podría no ser tan provechosa como lo pretenden los comerciantes, y tener inclusive efectos negativos para la salud, según un estudio publicado en la revista cie...
La vitamina C consumida a altas dosis diariamente, por sus virtudes anti-oxidantes, podría no ser tan provechosa como lo pretenden los comerciantes, y tener inclusive efectos negativos para la salud, según un estudio publicado en la revista científica británica Nature este jueves.
Los investigadores emiten en efecto dudas acerca de la eficacia de la vitamina C a altas dosis, mostrando que puede igualmente actuar como pro-oxidante y antioxidante.
Las substancias oxidantes son liberadas durante el metabolismo normal de las células. La mayor parte de las especies desarrollan defensas anti-oxidantes, contra el "stress oxidativo", capaz de provocar alteraciones a nivel de las células.
Estas defensas disminuirían sobre todo durante el proceso de envejecimiento.
El equipo de Ian Podmore de la Universidad de Leicester (Reino Unido) realizó un estudio comparativo sobre 30 voluntarios en buena salud, de edades entre los 17 y los 49 años cuya alimentación era completada con un comprimido de 500 miligramos de vitamina de ácido ascórbico o vitamina C, durante seis semanas, o que recibieron un placebo (substancia inactiva) durante ese mismo periodo.
Los químicos evaluaron los perjuicios de la oxidación sobre el material genético de algunos glóbulos blancos de la sangre, los linfocitos, asociada a la absorción diaria de vitamina C.
La acumulación de tales lesiones moleculares en las células podría desempeñar un papel en los procesos cancerosos, la alteración de las arterias (arterioesclerosis) y algunas enfermedades reumáticas como la poliartritis reumatoide.
Se había dicho que un suplemento de vitamina C podía prevenir ese fenómeno de stress oxidativo, y de esa manera prevenir tales enfermedades, explican los autores del estudio.
Mediante técnicas sofisticadas, los investigadores observaron en las personas que consumían vitamina C en exceso el aumento de un componente, el 8-oxoadenina, marcador de las lesiones del ADN genético.
"Nuestro descubrimiento de un incremento de las lesiones potencialmente mutágenas (que pueden favorecer la aparición de enfermedades como el cáncer) debería en consecuencia causar inquietud, aun cuando a dosis inferiores a 500 miligramos por día, el efecto antioxidante predomina tal vez", escribieron los investigadores




