GRUPO CONTRARIO PAGO DEUDA Y SE ENCADENA A MONUMENTO DE LIBERTAD
Una decena de integrantes del grupo cristiano Asamblea del Pueblo de Dios (APD) se encadenaron entre sí y a las bases del monumento a la Libertad, en el centro de Quito, para protestar por el pago de la deuda exterior en América Latina. <BR>E...
Una decena de integrantes del grupo cristiano Asamblea del Pueblo de Dios (APD) se encadenaron entre sí y a las bases del monumento a la Libertad, en el centro de Quito, para protestar por el pago de la deuda exterior en América Latina.
El dirigente de la APD, Manolo Barreno, señaló a EFE que esa protesta y el ayuno que hace el grupo en la Plaza Mayor de Quito, donde se encuentra el mencionado monumento, forman parte de la campaña emprendida por grupos cristianos para exigir el no pago de la deuda exterior latinoamericana en el próximo siglo.
El grupo seguirá con el ayuno hasta hasta mañana, jueves, y al día siguiente participará en una manifestación de "Viernes Santo" en la que representará la agonía de Jesucristo y que concluirá frente a la embajada de Estados Unidos.
Barreno explicó que esa protesta simbólica pretende sensibilizar a las naciones poderosas, beneficiarias de la deuda exterior de los países del Tercer Mundo, para que entiendan que esa deuda es "inmoral y físicamente impagable".
Señaló que los pueblos de la región viven un verdadero vía crucis por la agobiante deuda exterior latinoamericana, que afecta las economías nacionales y genera desempleo, pobreza y marginación.
La deuda, para Barreno, "es una cadena perpetua, por eso es que desde los pobres (...) decimos basta de seguir mandando nuestros dineros a los banqueros internacionales mientras acá seguimos viviendo sin recursos y en la pobreza más extrema".
El religioso explicó que la campaña responde a las resoluciones del Sínodo de América celebrado entre obispos del continente el mes pasado en el Vaticano, donde los líderes religiosos identificaron a la deuda exterior como una de las principales causas del subdesarrollo y la miseria en el mundo.
Barreno manifestó que en varios países latinoamericanos se ha iniciado la campaña, que concluiría con una gran movilización continental el 31 de diciembre del año 2000 para exigir que el ingreso al próximo milenio se fundamente en el respeto a la vida y la total libertad humana, que no puede desarrollarse por los problemas económicos.
Aseguró que la campaña contra el pago de la deuda exterior está prómovida por los "teólogos de la liberación" del continente pero cuenta con el apoyo del Papa Juan Pablo II, que ha criticado los efectos del endeudamiento internacional.
Asimismo, señaló que el Episcopado ecuatoriano ha respaldado la iniciativa de la APD, aunque la cúpula religiosa del país pretende la moratoria de la deuda exterior y no la anulación de esas obligaciones.
"En el 2000 entraremos al año del jubileo, del perdón y la reconciliación en el mundo cristiano", señaló Barreno al manifestar que "mientras los pueblos continúen pagando la deuda externa, los problemas sociales aumentarán".
Si bien de momento la campaña no cuenta con el apoyo masivo de la población, Barreno cree que a medida que se acerque el fin de siglo el entusiasmo de la gente cambiará y participará en los objetivos de la Iglesia.
El religioso acusó al Banco Mundial (BM) y al Fondo Monetario Internacional (FMI) de ser los responsables de la pobreza, del deterioro del medio ambiente, de la marginación y de la generación de la violencia que, incluso, en Estados Unidos está tomando ribetes extremistas.
Barreno recordó que sólo en el caso de Ecuador la deuda exterior llega a unos 15.000 millones de dólares y que para cumplir con sus obligaciones destina el 39,5 por ciento de sus presupuestos estatales.
"Si alguien no paga, el Banco Mundial y el FMI imponen medidas duras que afectan a los más pobres y someten a los estados a sus necesidades y esquivos intereses", subrayó Barreno




