LA MACARENA ESPERA IMPACIENTE LA MADRUGA SEVILLANA
La Macarena espera impaciente el momento de salir de su basílica para hacer estación de penitencia por las calles de Sevilla en la "madrugá" del Viernes Santo y lo hace vestida pero aún sin sus joyas -la corona, las "mariquillas" y los rosarios...
La Macarena espera impaciente el momento de salir de su basílica para hacer estación de penitencia por las calles de Sevilla en la "madrugá" del Viernes Santo y lo hace vestida pero aún sin sus joyas -la corona, las "mariquillas" y los rosarios-, que mañana le colocará su vestidor.
Haciendo suyo el refrán popular de "vísteme despacio que tengo prisa", la Esperanza Macarena, una de las Vírgenes más conocidas de la Semana Santa de Sevilla, junto con su "tocaya", la Esperanza de Triana, está colocada en su paso desde el martes anterior al Domingo de Ramos, explicó a EFE Carmen Rodríguez, hermana cofrade de la Macarena e historiadora del Arte.
Ese día la Virgen es bajada del camarín en el que reposa el resto del año, sólo vestida con la salla que previamente le ha colocado su camarera, una hermana de la Cruz, entre dos hileras de hermanos que portan las "hachetas", unos soportes de madera en forma de hacha con una pequeña vela, mientras los presentes en la basílica rezan el rosario.
De esta forma la trasladan hasta el museo para que su vestidor, José Garduño, le ponga el tocado y el rostrillo -los encajes que le rodean la cara- y posteriormente le coloca uno de los tres mantos de salida que posee, que se sujeta en una estructura de hierro, llamada "poyero", situada en la espalda de la Virgen, y después se ajusta a la imagen.
Este año la Macarena, una talla del siglo XVII de autor desconocido, portará un manto de finales del siglo pasado de terciopelo verde con malla de hilo de oro y bordado con seda de colores, que sale por primera vez después de haber sido restaurado.
En la ceremonia de vestir a la Virgen sólo pueden participar su vestidor, la camarera y alguna persona invitada, que este año han sido, entre otros, los guardias civiles que le dan escolta.
Así ataviada aguarda la Macarena colocada en su paso, que después se completa con las velas que iluminarán la imagen durante su estación de penitencia.
El proceso de colocación de las velas se desarrolla hoy y mañana, cuando los hermanos funden cera en un infiernillo y la colocan en los candelabros para después instalar las velas que deben estar alineadas en escalera, un cometido que supervisa el prioste, Miguel González de Bandera.
Además de las velas, el paso se adorna con las llamadas "velas rizadas" que son flores hechas con cera, y las jarras de entrevarales, recipientes en los que se colocarán esta noche cientos de claveles blancos que perfumarán a la Virgen.
La Macarena quedará totalmente preparada mañana por la mañana, cuando se le coloquen sus joyas: unas piedras verdes en forma de flor, llamadas "mariquillas"; la corona de oro, de 1912 y cincelada por la joyería Reyes; y tres rosarios, además de una pluma de oro que llevará en el fajín y que le regaló el torero Joselito "El Gallo".
María Santísima de la Esperanza Macarena saldrá la medianoche de mañana para hacer su estación de penitencia, que se desarrollará durante más de trece horas, y en la que estará acompañada por 2.400 nazarenos




