SANGRIENTOS ENFRENTAMIENTOS CON GUERRILLA ANTECEDEN ELECCIONES
Los combates entre el Ejército y la guerrilla en una zona selvática del sur de Colombia, con un cifra no precisada de bajas, marcan el clima en el que se desarrollarán las elecciones legislativas del próximo domingo. <BR>El general Fernando Ta...
Los combates entre el Ejército y la guerrilla en una zona selvática del sur de Colombia, con un cifra no precisada de bajas, marcan el clima en el que se desarrollarán las elecciones legislativas del próximo domingo.
El general Fernando Tapias, segundo comandante del Ejército, dijo que "en ningún momento se puede considerar que las elecciones estén en peligro" de no celebrarse y agregó que "las Fuerzas Militares están en capacidad de garantizarlas".
La situación se agravó en la "semana de reflexión" de los colombianos para renovar el Congreso de la República.
Los enfrentamientos se iniciaron el domingo pasado cuando unos 400 rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) atacaron una base de avanzada de la Brigada Móvil Número 3, una fuerza contraguerrillera, en un paraje remoto conocido como El Billar, en el departamento del Caquetá.
Cuatro días después la guerrilla aseguró que causó 70 bajas al Ejército y las Fuerzas Armadas señalaron que no ofrecen cifras mientras no se llegue al área donde la Brigada Móvil había levantado la base provisional.
Un mayor, jefe de la fuerza contraguerrillera, se comunicó con la base militar de Tres Esquinas, cercana al área de combates y dijo que estaba en la selva con algunos soldados supervivientes.
El Gobierno envió el miércoles a más de mil hombres al Caguán, donde se registran los enfrentamientos.
Los mandos militares señalaron que son dos las columnas de las FARC que atacaron al Ejército, cada una con más de 200 hombres que, al parecer, son "el anillo de seguridad del "secretariado" (máximos jefes) de esa guerrilla.
Las fuentes afirmaron que los jefes guerrilleros quieren recuperar la región del Caguán, productora de sembrados clandestinos de hojas de coca y donde los narcotraficantes han levantado laboratorios de procesamiento de drogas.
Hasta el miércoles sólo un cadáver de un soldado había sido evacuado del área de combates y el dueño de una funeraria de Florencia, capital del Caquetá, dijo a periodistas que el Ejército había "encargado de 30 a 40 ataúdes más".
Las condiciones del clima fueron pésimas para la llegada de helicópteros de ayuda al área de la base de avanzada, dijo una fuente de la Fuerza Aérea (FAC) que admitió que cuatro aparatos fueron alcanzados por disparos el martes cuando trataron de acercarse al lugar.
Un comunicado leído por un rebelde a una emisora de radio dijo que en los combates entre las FARC y el Ejército "se registran 70 soldados muertos, 30 heridos y 8 prisioneros de guerra en buen estado de salud".
Según la misma fuente, se recuperaron armas y se solicitó la presencia de la Cruz Roja internacional en la zona para recoger a los heridos y a los muertos.
Fuentes militares dijeron que el ataque fue dirigido por Milton de Jesús Doncel, alias "Joaquín Gómez" o "Usuriaga", jefe del Bloque Sur de las FARC; José Benito Cabrera Cuevas, alias "Fabián Ramírez", subjefe de ese grupo, y José Ceballos, alias "El Mocho César", jefe del frente XIV.
El comandante de Ejécito, general Mario Hugo Galán, el jefe de la IV División, general Jaime Humberto Cortés Parada, y el comandante de la Brigada Móvil Número 3, coronel Orlando Galindo, dirigen las operaciones de contraofensiva desde la base de Tres Esquinas, aledaña a la zona del Caguán.
Galán dijo que los militares conocían desde hace unos 15 días que los rebeldes tenían la intención de ocupar Cartagena del Chairá, la principal cabecera municipal del Caguán y donde hay una base permanente del Ejécito.
La Fuerza Aérea anunció que enviará a la zona aviones supersónicos tipo K-Fir y Mirage.
En Bogotá la Presidencia de la República admitió que hay "bajas numerosas aún no contabilizadas" en los sucesos del Caquetá y confirmó el "apoyo aéreo" a las tropas.
El Gobierno pidió, asimismo, a la prensa abstenerse de dar informaciones temerarias no comprobadas.
El comandante de las Fuerzas Militares, general Manuel José Bonnet, declaró a los periodistas que en esta guerra se perdió un batallón y dijo que hay veces en que se gana y veces en que se pierde




