GUERRILLA MODERA BOICOT A PROXIMOS COMICIOS
La guerrilla colombiana prácticamente se ha limitado a pedir la abstención en las elecciones legislativas del próximo domingo, a diferencia de los comicios regionales y locales de octubre pasado, que combatió a sangre y fuego. <BR>Aún hay nueve...
La guerrilla colombiana prácticamente se ha limitado a pedir la abstención en las elecciones legislativas del próximo domingo, a diferencia de los comicios regionales y locales de octubre pasado, que combatió a sangre y fuego.
Aún hay nueve alcaldes y dos concejales secuestrados, pero no se teme por sus vidas, ya que desde el momento de su retención los rebeldes anunciaron su objetivo: enviar mensajes en el momento en que sean liberados.
El año pasado fue muy diferente: desde que los dos principales grupos guerrilleros anunciaron en abril el sabotaje a la elección de gobernadores, diputados provinciales, alcaldes y concejales, cada secuestro -y fueron 246- implicaba una amenaza de muerte, que se cumplió en 65 casos.
La presión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) obligó entonces a más de 2.500 aspirantes a renunciar a sus candidaturas, y en 13 poblaciones no hubo comicios el 26 de octubre porque no había a quién elegir.
En cambio, en vísperas de las elecciones del 8 de marzo no ha habido asesinatos de candidatos a senadores o representantes, ni renuncias de éstos por acción rebelde directa, y sólo hubo dos secuestros de aspirantes a legisladores, que ya fueron liberados el jueves pasado por el ELN en el departamento del Tolima (centro del país).
Algunas fuentes creen que la reducción de secuestros y asesinatos se debe a que los candidatos a legisladores tienen mayores medidas de seguridad, propias o estatales, y ello los hace blancos más difíciles para los insurgentes que los aspirantes a cargos municipales y departamentales.
Además, en los comicios de octubre la Red de Iniciativas contra la Guerra y por la Paz (REDEPAZ, asociacion de organizaciones no gubernamentales), impulsó un Mandato Ciudadano por la Paz y obtuvo en una votación simbólica nueve millones de sufragios.
Este gesto parece haberse convertido en una presión decisiva para la merma de acciones violentas de la guerrilla, a pesar de que 1998 comenzó con una arremetida del ELN y las FARC en varios departamentos.
En la primera quincena de este año los rebeldes asesinaron al alcalde de Colosó (Sucre), Wílmer Vanegas, y secuestraron a diez alcaldes más, cinco de ellos retenidos en cerca de la frontera con Ecuador.
Pero esos y otros secuestrados posteriores fueron liberados con la advertencia de que debían "trabajar por la comunidad", o con propuestas de diálogos de paz regionales, o con mensajes parecidos, y todo indica que lo mismo ocurrirá con los que aún están retenidos.
El último comunicado de las FARC, emitido el viernes pasado, es mucho más moderado en advertencia antielectorales que los del sangriento año pasado, y se limita a invitar a "no votar" el domingo próximo.
"En el marco de las elecciones en curso, llamamos al pueblo colombiano a no votar, a la abstención electoral, como protesta y punto de partida de la nueva etapa de lucha popular", señala el comunicado enviado al correo electrónico de la Agencia EFE en Bogotá.
En los meses venideros, añade el escrito, las FARC lanzarán el "Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia", una "organización política clandestina a la que podrán vincularse todos los colombianos que quieran luchar por el cambio y la democracia verdadera".
Las FARC lanzaron una iniciativa similar en 1984, cuando apoyaron la creación del partido legal Unión Patriótica (UP), como opción política paralela a la lucha armada.
La UP obtuvo cerca de 300.000 votos en 1996 y luego fue declinando, tras una campaña de exterminio por parte de paramilitares que diezmó a sus cuadros directivos.
Pasados los comicios legislativos del próximo domingo, el 31 de mayo será la primera vuelta de las elecciones presidenciales y la segunda, de ser necesaria, será el 21 de junio




