QUIROGA VIAJA SEGURO DE QUE LA CERTIFICACION TRAERA MAS AYUDA
El vicepresidente boliviano, Jorge Quiroga, declaró ayer, miércoles, que está "plenamente seguro" de que los esfuerzos de su país en la lucha contra las drogas recibirán la aprobación de las autoridades norteamericanas y las convencerá para que...
El vicepresidente boliviano, Jorge Quiroga, declaró ayer, miércoles, que está "plenamente seguro" de que los esfuerzos de su país en la lucha contra las drogas recibirán la aprobación de las autoridades norteamericanas y las convencerá para que aumenten su ayuda en los próximos meses.
Quiroga viajará a Washington el 28 de febrero, fecha en la que tradicionalmente el presidente estadounidense comunica al Congreso su decisión sobre la "certificación" o "descertificación" para el próximo año de los principales países productores de drogas.
El objetivo de la visita será la ampliación del presupuesto que Estados Unidos destina a la "ayuda internacional antinarcóticos".
Según la propuesta elevada al Congreso estadounidense por el Departamento de Estado, la ayuda prevista por este concepto puede reducirse para Bolivia de 21 a 12 millones de dólares en el período fiscal iniciado en octubre de 1997, que finaliza en septiembre del año en curso.
Este apartado del presupuesto norteamericano se incrementaría, en cambio, hasta 45 millones de dólares en el siguiente año fiscal con lo que quedaría al mismo nivel que el destinado a Colombia y 5 millones por debajo del previsto para Perú.
Quiroga manifestó ayer, miércoles, en rueda de prensa, que la "certificación" estadounidense permitirá revertir el recorte presupuestario solicitado al presidente Bill Clinton por el Departamento de Estado.
El vicepresidente boliviano, a quien acompañarán el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Murillo, y el de Gobierno, Guido Náyar, se entrevistará con congresistas, representantes del Ejecutivo y de diversas instituciones y fundaciones "que influyen en las decisiones finales" respecto al presupuesto norteamericano.
"No queremos hablar sólo de este año sino mostrar nuestro plan antidroga hasta el 2002, trabajar sobre esa base y no vivir siempre con el síndrome de cuál será la ayuda el próximo año", manifestó Quiroga.
Agregó que la disminución del presupuesto "no es la política más adecuada" cuando Bolivia "demuestra resultados halagadores y concretos", sin violencia, y cumple su compromiso de erradicar anualmente 7.000 hectáreas de coca.
Afirmó que 1997 fue el año en que más erradicación neta se produjo desde que empezó la lucha contra las drogas y destacó la voluntad política de la administración del presidente Hugo Banzer de acabar con el narcotráfico.
La mencionada propuesta de recorte presupuestario para el período 1997-1998 se hizo pública a comienzos de este año, cuando el Departamento de Estado envió al Congreso sus demandas para el período siguiente, que comienza en octubre próximo.
Dicha reducción no afecta a otras ayudas relacionadas con la lucha antidroga, como las destinadas a equilibrar las balanzas de pagos de los mayores países productores de hoja de coca o al desarrollo de cultivos alternativos.
El plan gubernamental, que pretende sacar a Bolivia del circuito del narcotráfico en los próximos cinco años, requiere una inversión de más de 900 millones de dólares, que está fuera del alcance de Bolivia y sólo puede ser aportada por la cooperación internacional.
El último informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU, publicado el pasado martes, sitúa a Bolivia en tercer lugar entre los principales países productores, por debajo tanto de Perú como de Colombia, a la que hasta ahora superaba en cuanto a volumen de producción de hoja de coca.
De acuerdo al informe presidencial elevado por Bill Clinton al Congreso de su país el pasado año, las únicas reducciones netas de la superficie cultivada de hoja de coca en Bolivia se produjeron en los años 1990, 1991 y 1992.
Este período, durante la presidencia de Jaime Paz Zamora (1989-1993), que gobernaba en coalición con el general Banzer, coincidió también con un notable incremento de la cooperación norteamericana para la lucha contra el narcotráfico en Bolivia, que alcanzó en 1992 su más alto nivel, con más de 130 millones de dólares.
La mayor parte de la ayuda que Bolivia recibe para la lucha contra el narcotráfico proviene de Estados Unidos y la Unión Europea.
La interdicción del tráfico y la erradicación de cultivos ilegales (al margen de las 12.000 hectáreas destinadas al consumo tradicional de hoja de coca, que es mascada o empleada para fines medicinales y rituales) son los principales objetivos de la Administración norteamericana.
La ayuda europea se dirige, especialmente, a fomentar otros cultivos económicamente viables y a evitar las corrientes migratorias desde las zonas más pobres del Altiplano hacia las regiones cocaleras del trópico




