DESARROLLAN TECNICA PARA TRANSPLANTE CELULAS CEREBRALES
Un equipo de científicos británicos ha desarrollado una técnica que posibilita el transplante de células de tejido cerebral, algo hasta ahora casi irrealizable, y que puede contribuir a la solución de enfermedades de momento irreversibles como...
Un equipo de científicos británicos ha desarrollado una técnica que posibilita el transplante de células de tejido cerebral, algo hasta ahora casi irrealizable, y que puede contribuir a la solución de enfermedades de momento irreversibles como el Alzheimer o el Parkinson.
El nuevo tratamiento ha sido desarrollado por un equipo del Instituto de Psiquiatría del Maudsley Hospital de Londres, encabezado por el profesor Jeffrey Gray y, en esencia, consiste en inyectar células cerebrales de embriones sanos en el cerebro enfermo de adultos.
Los científicos llevaron a cabo la experiencia con ratas cuyo cerebro estaba dañado y a las que se inyectó células del cerebro de embriones de ratón sanos, informa hoy el diario británico "The Independent."
Las ratas, que hasta el momento de recibir las células sanas padecían una suerte de amnesia total y graves disfunciones en la capacidad cognitiva, experimentaron una completa mejoría hasta el punto de que pudieron desarrollar actividades complejas como nadar por una cubeta de agua lechosa hasta llegar a una superficie sólida sin ahogarse.
Los científicos descubrieron que las células transferidas al cerebro enfermo, extraidas del tronco epitelial, se iban diseminando en las zonas dañadas y adoptaban las características de las células muertas a las que habían reemplazado, indica el periódico.
El profesor Gray declaró al periódico que las nuevas células actúan en el cerebro enfermo como un equipo de primeros auxilios.
"Estaba muy contento por la recuperación de la función (cerebral), pero lo que de verdad me dejó sorprendido fue que las células (sanas) se desplazaban a los lugares dañados", afirmó Gray.
La técnica, que dentro de tres años debe ponerse en práctica de manera experimental con seres humanos a fin de que en el siglo XXI ya se haya desarrollado un tratamiento efectivo, podría contribuir a la solución no sólo de enfermedades degenerativas, como el Alzheimer o el Parkinson, sino también a problemas surgidos por una reacción traumática.
Esos problemas, en los que el cerebro deja de oxigenarse a consecuencia de un golpe o bien por un infarto de miocardio, que impide durante unos segundos el aflujo de sangre, también podrían resolverse con la nueva técnica, que permitiría la introducción de las células sanas en el órgano dañado




