Educación más allá de la calidad, ¿qué está pasando?
Panelistas analizaron problemáticas como la respuesta del sistema en asuntos relacionado con acoso y abuso sexual, así como el matoneo.

Educación más allá de la calidad, ¿qué está pasando?
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
En Hora20 un programa para analizar varios hechos que han tenido lugar en los colegios, una mirada al sector educativo más allá de la calidad de la educación. Se debatió el abordaje que se le está dando a los últimos casos y denuncias de acoso sexual en las instituciones; del acoso escolar y de las riñas que se han vuelto repetitivas a las salidas de los colegios. Después una mirada al acceso al sistema educativo en lo relacionado con trasporte, alimentación escolar y seguridad.
El 2022 arrancó con el inicio formal de las clases presenciales, después de casi dos años de virtualidad y de algunos procesos de alternancia, los estudiantes regresaron a las aulas, pero con el retorno también se empiezan a ver fenómenos que antes parecían naturalizados o escondidos: casos de matoneo; acoso, abuso sexual y hasta riñas dentro y fuera de las instituciones. El caso con mayor impacto durante este año ha sido el del Marymount en Bogotá donde varias estudiantes y exalumnas denunciaron algunos casos de acosos sexual; a este caso se sumaron los del colegio Colsubsidio; en la Institución Educativa Distrital Venecia Nuevo Muzú o en El Ensueño al sur de Bogotá, hechos en los que estuvo vinculado un profesor o algún estudiante del colegio. También el caso del exrector del Inem en Cali que ya fue inhabilitado por presunta explotación sexual o en el Cefa en Medellín donde las estudiantes protestaron ante los casos de acoso sexual.
La Secretaría de Educación de Bogotá señaló que actualmente hay 158 procesos disciplinarios abiertos por supuestos casos de acoso; el Ministerio de Educación informó que entre 2018 y lo que va del 2021 son 876 los casos de presunto abuso sexual, de los cuales 684 siguen en investigación. Por otro lado, el ICBF en lo que va del año ha realizado 9 proceso de restablecimiento de derechos e informó que, de los más de 37 mil procesos de este tipo en 2021, 18 mil eran de violencia sexual. Incluso, esta semana el Laboratorio de Economía en Educación de la Universidad Javeriana, reveló que el 61 por ciento de los delitos sexuales el año pasado, correspondía a niños, niñas y adolescentes. Por otro lado, encontraron que los casos de acoso o abuso sexual tienen como consecuencia una caída en el rendimiento tres veces menor en las pruebas de Estado, así como estigmatización y ansiedad.
Lo que dicen los panelistas
Andrea Escobar, directora ejecutiva de la Fundación Empresarios por la Educación, trajo a colación que los resultados de las Pruebas Saber que desde 2019 en adelante en la competencia civil y ciudadana presenta los niveles más bajo en el desempeño, por lo cual, considera que es necesario fortalecer áreas de desarrollo en habilitadas y formación para que las rutas que se han establecido en casos de acoso se puedan fortalecer y se logre prevenir.
Explicó que normalmente los abusos contra menores vienen desde la propia casa, “por eso denunciar es difícil porque viene amenazas, chantajes y no es fácil responder en relación de jerarquía de poder en maestro estudiante”. Señaló que el reto es que cada institución entienda escuela de padres, se promueva y “no solo que los padres se aguanten al psicólogo que da carreta”.
Para Luz Karime Abadía, profesora universitaria y codirectora del Laboratorio de Economía de la Educación de la Javeriana, los casos que ocurren ahora no son nuevos, “las cifras pueden estar subestimadas”, pues aclaró que muchos niños no tienen voz o no denuncian. Sobre las rutas de atención destacó que, si bien existen, la pregunta clave es si los profesores las conocen y tienen claros los protocolos de atención cuando se presenta algún hecho de acoso o abuso. Por lo tanto, explicó que es necesaria una política nacional para formar a los estudiantes más allá de lo que dice la ley o los decretos, en asuntos como educación sexual o en habilidades para identificar el acoso. Estos cambios, aseguró, deben ir atados a un sistema judicial que funcione y garantice judicialización y condenas.
Sandra García, profesora de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes, señaló que es necesaria una mayor formación para los estudiantes frente a las rutas existentes para lograr prevenir los riesgos de abuso o acoso. “Hay relación de poder en contexto escolar donde un maestro tiene posición de jerarquía sobre el estudiante. Hay rutas en papel, pero no hay mecanismos de denuncia segura”, por lo tanto, asegura que en el rol central de la escuela debe estar dejar de naturalizar algunos comportamientos que para algunos son normales, pero que en la práctica pueden ir poco a poco en un escalda hacia el acoso.
Camilo Bonilla, director de licenciaturas de la Universidad del Rosario y experto en temad de educación, señaló que en casos como los del Marymount hubo comentarios, pero no se actuó a tiempo, “se pudo tener ruta, pero por distintos motivos no se logra conclusión que prevenga que se cometan abusos en las instituciones”. Explicó que, en la estructura del sistema educativo del país, los colegios funcionan como islas donde se actúa cuando ocurre algo, “pero no hay nada de prevención”. Sobre este punto, lanzó propuestas como un sistema de vigilancia y control mucho más activo en el que los colegios no se sientan solos y reciban algún tipo de vigilancia.




