¿Qué está pasando con la verdad, la justicia y la ética pública?
Panelistas analizaron hechos de coyuntura a la luz del rol que debe cumplir la verdad jurídica y ciudadana

¿Qué está pasando con la verdad, la justicia y la ética pública?
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En Hora 20 un programa para hablar de verdad, ética pública y justicia a raíz de varios hechos coyunturales que implican señalamientos, acusaciones y procesos judiciales en contra de figuras políticas en medio del proceso electoral. Se analizó cuál es el rol de la justicia; debatiremos sobre cómo alcanzar la verdad o las verdades en el nivel social. También miraremos qué pasa con la ética pública de las figuras de peso en el país.
En medio de un complejo proceso de polarización política, de desconfianza y de una aparente ausencia de ética pública, el país judicial, pero también la ciudadanía busca y espera la verdad sobre algunos procesos que han terminado por dividir mucho más al país en corrientes ideológicas o en quién se le termina creyendo. Casos como el de las declaraciones de la prófuga de la justicia y condenada, Aida Merlano en contra de sectores políticos han atizado las responsabilidades sobre algunas figuras como Julio Gerlein. Sin embargo, a la otra orilla están las acusaciones que pesan contra Piedad Córdoba, actual candidata al senado por el Pacto Histórico y quien es acusada de usar y manipular políticamente la liberación de secuestrados cuando cumplía con labores humanitarias.
En medio de todos estos procesos, la búsqueda de la verdad o de las verdades cumple un rol definitivo para bien de la ciudadanía. Por otro lado, está el papel de la justicia, quien debe determinar bajo la presunción de inocencia si el implicado cometió o no los delitos de los que se le acusan, no obstante, el descreimiento en la justicia en el país llega a niveles históricos, pues la encuesta Invamer Poll de esta semana reflejó que el 80 por ciento de los colombianos tiene imagen desfavorable del aparato de justicia, ya sea por su politización o por la corrupción que de alguna manera se infiltró en la justicia. Esta discusión también compromete la ética pública de quienes son señalados de cometer algún delito, violación o infracción, pues las figuras públicas han optado por recurrir a la persecución política en vez de responder a la voz que los acusa. Sin embargo, las instituciones no parecen responder al llamado, pues un último caso: la comisión de ética del congreso de la república es hoy presidida por Laureano Acuña, senador del que se filtró un audio en el que al parecer habla de la compra de 70 mil votos para las elecciones.
Lo que dicen los panelistas
Vivian Newman, abogada, directora del Centro de Estudios en Derecho, Justicia y Sociedad, Dejusticia, señaló que a lo largo de la historia se han dado tensiones entre la verdad judicial y la verdad extrajudicial, “en el siglo pasado hubo cinco etapas de tensión entre la verdad de la sociedad y la verdad de los jueces. En la Segunda Guerra Mundial hubo un mínimo de verdad”. Explicó que durante las dictaduras latinoamericanas se vio una verdad extrajudicial, una verdad que considera, consolaba, pero que no era verdad judicial.
Detalló que se debe pensar en una complementariedad entre las dos verdades: no solo la del juez, sino también la de la sociedad, la cual cree, debe ser con la mayor cantidad posible de información. Además, dice que es necesario el castigo que otorga la verdad judicial, de lo contrario cree que los ciclos de no repetición no se van a dar. Frente a los dilemas éticos con los candidatos a la presidencia, dijo que no es necesario tener una verdad jurídica para exigir y valorar responsabilidad política.
José Gregorio Hernández, abogado, exmagistrado de la Corte Constitucional y profesor universitario, sostuvo que no se trata de tener dos verdades, “se trata de poder desvirtuar en un debido proceso con las formalidades, el reconocimiento de garantías que lleve a la verdad en la que se dé una imposición de sanciones o una exoneración”. No obstante, dijo que también ocurre que se cuenta con una justicia paquidérmica que no opera con prontitud y criticó que muchas veces las pruebas de un proceso se dan ante los medios de comunicación y no ante los despachos judiciales.
Para Norma Jimeno, filósofa, columnista y consultora, es preocupante la creencia fuerte sobre la verdad, pues señala que se conoce que esta tiene limitaciones tanto en tiempo como en construcción, “la verdad es algo que nos hemos puesto de acuerdo con unos parámetros, unos conceptos, valores y virtudes”. Agregó que una cosa es la verdad como la luz que plantea Platón o algunas religiones, “el país está como una noche oscura sin luz y en un barco en el que no sabemos para donde vamos”.
Para Iván Cancino, abogado penalista, columnista y profesor universitario, la verdad tiene que ser una, “el problema del sistema no es el vencimiento de términos o la prescripción del caso, es la presunción”. Agregó que casos del pasado en el país han tenido incidencia como los indultos a organizaciones como el M-19, donde considera no hubo verdad, “incluso la han negado”, pero resaltó que no siempre es necesaria la cárcel para hacer justicia.




