Honor entre ladrones, por periódico digital El País de España
Todas las grandes verdades comienzan por ser blasfemias. George Bernard Shaw

Hace unos días un columnista del Financial Times, no exactamente la voz del proletariado, se preguntaba si quizá había llegado la hora de restaurar “la guillotina de Robespierre” para los grandes banqueros. No hablaba estrictamente en serio, se supone, pero la rabia del columnista hacia aquellos que siguen recibiendo subsidios ciudadanos para poder seguir ganando salvajadas ensangrentaba las páginas rosadas del venerable periódico inglés. Los políticos de los países democráticos, con el beneplácito pasivo de los que les votan, se habían rendido ante el autoproclamado “derecho divino” de los banqueros, denunciaba —derrotado— el escritor.



