Un llamado a la prudencia, mesura y sensatez hace Tribunal Superior de Medellín al alcalde
Desde la Sala recordaron que no es desinstitucionalizando una rama del Poder Público, para encubrir errores particulares o fallas estructurales, que se solucionan los problemas.

El Tribunal Superior de Medellín rechazó los pronunciamientos del alcalde Federico Gutiérrez Zuluaga, descalificando la labor de los jueces de la región. Foto: Colprensa(Thot)

La Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín rechazó enérgicamente los diversos pronunciamientos que ha hecho el alcalde de la ciudad, Federico Gutiérrez Zuluaga, descalificando la labor de los jueces de la región y que, a su modo de ver, “con información totalmente sesgada (como lo hizo el día 28 de julio con respecto a los casos de alias El Mono y alias Camilo)”.
Es por ello que hacen un llamado al mandatario de los medellinenses “a la total prudencia, mesura y sensatez frente a sus pronunciamientos ante la opinión pública, porque no es desinstitucionalizando a una rama del Poder Público, para encubrir errores particulares o fallas estructurales, que se logran solucionar los problemas, sino cada uno asumiendo la propia responsabilidad que le corresponde”.
En este sentido, el presidente de la Sala Penal del Tribunal Superior de Medellín, Leonardo Efraín Cerón Eraso, fue enfático en que “todos los jueces de Colombia estamos abiertos a la crítica constructiva frente las decisiones que se toman, pero rechazamos abiertamente la desinformación que no solo estigmatiza sino que mina la confianza del ciudadano en la Administración de Justicia, cuestión en absoluto necesaria para la construcción de una sociedad civilizada y pacífica”.
Finalmente, para la Sala “es de alta preocupación el hecho de que a raíz de estos y de otros casos, que con toda honestidad se pueden catalogar de aislados, representantes de diversos sectores de la sociedad, a través de los medios de comunicación y con dudosos propósitos, estén haciendo peligrosas generalizaciones sobre el hecho de que la corrupción es un mal endémico dentro del sector justicia, lo cual se rechaza de manera abierta y categórica porque por unos cuantos funcionarios, así hayan ostentado altas dignidades dentro de la Rama, que han sido señalados de cometer actos de corrupción, no se puede estigmatizar a más de 25.000 personas al servicio de la justicia, que en su gran mayoría han ingresado por concurso de méritos y que cumplen sus funciones cabalmente y con honestidad”.






