Siempre hemos ofrecido productos de calidad: el empresario Miguel Caballero
Caballero rechazó las acusaciones de Mark Von Reitzenstein que lo señalan de ofrecer cascos al Ejército con documentos falsos y sin cumplir completamente las pruebas de seguridad.

En diálogo con la W Radio, el ciudadano estadounidense Mark Von Reitzenstein, empresario de la industria de ropa blindada habló de su denuncia en contra del empresario Mario Caballero, por presuntas irregularidades en un proceso de adjudicación de un contrato de suministros para el Ejército de Colombia.
Von Reitzenstein, afirma que Caballero, en asocio con la Unión Temporal MilProtéc, conformada por Milfort y Protection Company, habría sido beneficiado con un contrato, y que lo habría hecho de modo fraudulento, si se tiene en cuenta que, según el denunciante, lo hizo sin cumplir con los parámetros y las normas establecidas en Colombia y Estados Unidos, al presentar unos documentos falsos.
Según Von Reitzenstein, los documentos fraudulentos presentados por Caballero y su socios, estarían relacionados con unos certificados de pruebas de laboratorio de los cascos, relacionados puntualmente con la prueba del “trauma”, entendida como la capacidad del casco para mitigar los efectos de la energía del proyectil cuando impacta, más allá de su capacidad para detener la bala, cuyos estudios no habían sido superados favorablemente por el producto del señalado, no obstante se habría dado vía libre para continuar en el proceso licitatorio.
Adicional a lo anterior, el demandante afirma que el mismo Laboratorio HP WHITE, autorizado por el departamento de justicia de los EEUU, dio cuenta sobre la situación, certificando que los documentos emitidos por ellos, habrían sido adulterados.
El denunciante advierte en que la importancia del cumplimiento de los requisitos y pruebas técnicas del pliego de condiciones se traduce en la seguridad del usuario de dichos implementos, en este caso, cascos que habrá de usar miembros del Ejército Nacional.
Von Reitzenstein, aduce que presentó su demanda en tanto también hace parte del grupo de oferentes que se presentaron a la licitación, y que han sido vulnerados con el favorecimiento a la empresa de Caballero, pese a las irregularidades descritas, en un contrato de adjudicación, que solamente en el componente de cascos, representaría un monto de cerca de 670. 000 dólares; es decir, 2.000 millones de pesos, siendo la cuantía de los chalecos aún mucho mayor.
No obstante, la audiencia de adjudicación, que se llevó a cabo el viernes pasado, fue suspendida tras las denuncias dadas a conocer por la W.
Por su parte, y también en diálogo con la W Radio, el empresario Mario Caballero se defendió de los señalamientos hechos en contra de la empresa que representa, y pidió a Von Reitzenstein “que se mida en sus palabras”, recordando su amplia experiencia en el sector, y trayendo a colación su trabajo con 17 gobiernos alrededor del mundo.
Caballero recordó que aún no ha sido adjudicado dicho contrato, al a vez que confirmó que sí hace parte de dicho proceso de licitación, como también participan otras 10 empresas, de la cual la suya es la que menores precios ofrece, e incluso es la única oferente nacional.
Sobre las acusaciones en su contra, denunció algunas imprecisiones en lo afirmado por su contraparte, y las calificó de tergiversadas; incluso desmintió los montos señalados por ésta, rectificando que el contrato en el capítulo de cascos asciende a 1900 millones de pesos.
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Según Caballero, la calidad de sus productos no está en tela de juicio, y recordó que su empresa tiene una participación en el sector de implementos blindados en latinoamerica (excluyendo Brasil) del 72%, por lo cual, las acusaciones en su contra, no solamente resultan ofensivas, sino que atentan contra su reputación y podrían generarle perjuicios significativos.
Frente a las acusaciones de omisión de las normas y requerimientos, Caballero afirmó hacer parte, junto a su equipo técnico del comité que estructura las normas, y que por ello conoce las normas al de tal.
Ante los señalamientos de documentación fraudulenta, Caballero se ofreció a hacer públicos los certificados presentados para dicha convocatoria, y negó la existencia de “dolo o mala intensión” en su participación. Sobre un presunto amaño o favorecimiento a su empresa, el empresario colombiano señaló que actualmente no tiene contratos con el Ejército Nacional.
De igual modo, Caballero afirmó: “ Si a nosotros nos avalaron, fue porque entregamos todo”, refutando los argumentos del demandante al afirmar que se presentó parcialmente, por parte de la empresa colombiana, la documentación requerida para obtar por el contrato que contempla suministros de tres tipos de cascos para los uniformados.
Sobre las motivaciones de la denuncia, Caballero afirmó que quizá sea un ataque dadas las condiciones actuales de la carrera por la contratación, que sea un aspecto comercial, que pidió no sea llevado al escenario técnico que afecta con dudas la reputación de una marca.






