Exactores de la guerra reconocen afectaciones en universidades del Caribe
La Comisión de la Verdad recibió un informe donde se detalla los efectos del conflicto en las instituciones de educación superior públicas

(Colprensa)

Cartagena de Indias
"Nos equivocamos", dijo Edgar Fierro, conocido con el alias de don Antonio, excomandante paramilitar perteneciente del frente 'Pablo Díaz, de Barranquilla, del bloque Norte de las Autodefensas, en el conversatorio que se desarrolló en el acto de entrega del informe sobre las afectaciones de la guerra en las universidades del Caribe colombiano.
Fierro reconoció las afectaciones a sus víctimas y dijo que acudió al escenario propiciado por la Comisión de la Verdad porque considera importante la reconciliación y en especial que esté basada en la verdad y la no repetición. "Si no tenemos verdad, no vamos a tener paz", dijo.
Sostuvo que llegó a Barranquilla con la "misión de desarticular las redes ideológicas dentro de la Universidad (del Atlántico), que en ese momento se decía que eran afectas a las Farc o al Eln". Franklin Carreño, quien militó en las Farc, por su parte en el evento, dijo que el trabajo de esta guerrilla en la Universidad del Magdalena se limitó "a la propaganda y el proselitismo, acompañado a veces de un mitin y una marcha". Aseguró que nunca dispararon una bala en este escenario universitario.
Por su parte, la comisionada de la Verdad, Marta Ruíz, quien moderó el conversatorio dijo en el acto de instalación del evento que se realizó en Santa Marta, de manera semipresencial, cumpliendo las normas de bioseguridad, que "no podemos tener más sangre en los campus, no más desplazados, no más exiliados, tenemos que tener unas universidades con libertad".
Entre tanto, Tatiana Galera, representante del comité universitario de Córdoba, dijo: “Las personas que fueron asesinadas entre 1995 y el 2005 estaban principalmente vinculados a procesos sociales con comunidades indígenas y defensa de los derechos. Estos hallazgos importantes resaltarlos por el patrón claro entre estas muertes”.
Robinson Charris Palencia, representante del comité universitario del Atlántico manifestó que “Las Águilas Negras eran disidentes del paramilitarismo o paramilitares que nunca se movilizaron y continuaron las amenazas a líderes sociales, profesores, estudiantes y trabajadores dentro de la Universidad, así lo manifestó un profesor que fue víctima de todo esto.
Este informe de la Universidad del Atlántico también evidencia una relación con entes del Estado, incluso infiltración de la misma Policía, que empezaron una política de liquidación del movimiento estudiantil e incluso, asfixiar la universidad pública, a partir de la eliminación de la protesta estudiantil”, dijo Robinson Charris Palencia, Representante del comité universitario del Atlántico.




