Maternas venezolanas en Tunja elevaron emergencia funcional en hospitales

El número de extranjeras embarazadas incrementó en la ciudad, lo que incidió en que se decretara alerta roja en el único hospital de tercer nivel.

Boyacá invirtió en el último año más de 2.500 millones de pesos para asistir en servicios de salud a la población venezolana. Para el mismo 2018, la atención de las maternas venezolanas con su recién nacido, le costó al Hospital San Rafael de Tunja, único de tercer nivel en la ciudad, más de 1.200 millones, ya que muchas de estas madres, presentan complejas patologías, por no tener controles prenatales y asociadas a la desnutrición dentro de otras enfermedades.

“Comenzamos atendiendo máximo 10 ciudadanas venezolanas en estado de gestación, pero a la fecha, en promedio, se atienden mensualmente entre 20 y 30 mujeres embarazadas venezolanas en este hospital, y la situación nos tiene preocupados, toda vez que esta sobre población de maternas extranjeras, incidió en que se decretara la alerta roja en el servicio de gineco-obstetricia”, sostuvo en Caracol Radio la gerente del Hospital San Rafael, Lyda Rocío Pérez.

Diana Catalina Sanabria profesional de ginecología y obstetricia del hospital san Rafael, explicó que “el hospital se ha visto abocado a tener que bridarle la atención a estas pacientes, que llegan en condiciones realmente difíciles, pacientes venezolanas que han requerido ellas y sus hijos, manejos en UCI neonatal y UCI de adultos. Esta población, en su mayoría son mujeres entre los 20 y 35 años, adolescentes, y en menor medida, gestantes mayores”.

Por lo anterior, y de acuerdo al Plan Hospitalario de Emergencias se el hospital decretó la Alerta Roja en el servicio de gineco-obstetricia debido a que la sobreocupación en este servicio, se encuentra con una ocupación hospitalaria del 250 %.

“Teniendo en cuenta lo anterior se ha hecho necesario establecer un plan de contingencia para atender la emergencia funcional en el Servicio de gineco obstetricia de la E.S.E. hospital San Rafael de Tunja, que permite tomar medidas preventivas de preparación administración, funcional y operativa, estableciendo condiciones de seguridad para los pacientes frente a los riesgo presentados en la prestación de servicios. Por este motivo la E.S.E. Hospital San Rafael de Tunja solicita que las atenciones no urgentes comprendidas en los triage de IV y V nivel sean remitidas a otros centros de atención, para descongestionar el servicio de gineco obstetricia de la institución”, sostuvo Pérez.

Agregó que “en promedio nacen 10 niños cada 24 horas en el lugar, aun cuando la capacidad es de 7 camas, presentándose situaciones como la de este fin de semana con más de 15 nacimientos cada 24 horas”.

La situación no es ajena en el resto de centros asistenciales en Boyacá, quienes aseguran que constantemente reciben maternas migrantes venezolanas, pero que por la complejidad de sus casos, muchos de estos incluso con embarazos gemelares, tienen que ser remitidos al Hospital San Rafael, para que sean cobijados con servicios obstétricos especializados.

Las autoridades de salud en Boyacá están preocupadas porque no alcanzan los recursos para atender a los ciudadanos venezolanos que llegan al departamento.

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