Baja la informalidad pero hay más desempleo en el país: ENS
El informe de la Escuela Nacional Sindical pide saldar la deuda con las trabajadoras y trabajadores.

MEVAL

Antioquia
En su Informe Nacional de Coyuntura Social y Laboral, la Escuela Nacional Sindical reconoció que esos indicadores mejoran levemente, pues hoy tenemos en el país menores tasas de informalidad en el empleo, y también menos asesinatos de sindicalistas…
Sin embargo, los investigadores y analistas de la Escuela Sindical consideran que las políticas económicas en el país muy poco cambian los estándares laborales y la precariedad del empleo de los 22 millones de trabajadores y trabajadoras, al tiempo que piden “saldar la deuda con las trabajadoras y trabajadores”.
Las personas aspiran a un trabajo decente y un ingreso digno, que les permita tener una mejor calidad de vida con plenas garantías a la vida y las libertades públicas, precisó el Informe de Coyuntura que entregó la organización sindical colombiana.
Añadió que hay más desempleo en el país, pues, en su criterio, “el estancamiento de la economía colombiana ha tenido un impacto directo en el empleo del país en los últimos 2 años y esto lo evidencia el consecutivo incremento en la tasa de desempleo (8,9 % en 2015, 9,2 % en 2016 y 9,4% en 2017)”.
“Si bien la tasa continúa en un dígito, permanece en un nivel superior al promedio de América Latina que se ubicó en 8,4% para el 2017 (Portafolio, diciembre 18 de 2017). El desempleo es mayor en las cabeceras municipales y en las grandes ciudades, en donde la tasa pasó de 10,3% en 2016 a 10,5% en 2017”, explicó el Informe.
Añadió que en el país “hubo un aumento en la creación de puestos de trabajo, sin embargo, es inferior al del número de trabajadores desempleados, es decir, la población económicamente activa aumentó en 292.000 personas en el 2017, mientras que los ocupados lo hicieron en 226.000. Así las cosas, de cada 100 personas que entraron a hacer parte de la oferta laboral sólo 77 encontraron trabajo, el resto sigue desempleado”.
De los 226.000 nuevos puestos de trabajo, la agricultura aportó 159.000, registrando un incremento de 4,5% con respecto al año anterior. Lo que significa que el campo genera buena parte del nuevo empleo que se genera en el país, aunque este mayoritariamente informal y precario.
Medellín registró en 2017 una tasa de desempleo de 10,8%, superior a la registrada en el nivel nacional en 1,4 puntos porcentuales (pp) y a la reportada en ciudades como: Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, Pereira, entre otras. En total había 221.000 desocupados en la ciudad.
Por sexo, la tasa de desempleo de las mujeres fue de 12,5%, superior en 3,1 pp a la registrada por los hombres que fue de 9,4%.
La informalidad alta y sostenida
Sobre la informalidad laboral en el país, el reporte de las investigaciones y análisis de la coyuntura laboral expone lo siguiente:
“La tasa de informalidad laboral, medida por acceso a los tres sistemas básicos: salud, pensión y riesgos laborales, presentó una muy leve disminución (menos de un punto) al pasar de 66,7% en 2016 a 65,9% en 2017. En otras palabras, cerca de 14.750.000 ocupados siguen excluidos de estos sistemas. Por sexo, la tasa de informalidad de los hombres fue de 66,0% y la de las mujeres se ubicó en 65,8%.
Los centros poblados y rural disperso (zonas rurales) reportaron una tasa de informalidad de 87,3%, alrededor de 4.280.000 ocupados. En el caso de las cabeceras municipales, la informalidad fue de 59,9% (en 2016 estas tasas fueron de 87,9% y 60,8% respectivamente).
Por ramas de actividad económica, tres sectores reportaron tasas superiores a 70%, estas son: construcción (74,1%); comercio, hoteles y restaurantes (78,2%) y agricultura, pesca, ganadería, caza y silvicultura (con un alarmante 90,7%). Las menores tasas de informalidad están en los sectores de electricidad, gas y agua (8,3%), las actividades financieras (17,5%) y los servicios comunales (44,5%)”.
Y concluye: “Analizando la informalidad laboral por nivel educativo se tiene que los ocupados con educación básica primaria terminada alcanzaron una tasa de 89,0%; ocupados con básica secundaria de 82,1%; media 62,4% y trabajadores con educación superior o universitaria registraron una tasa de informalidad de 36,7%. Es decir, las personas que no estudian están condenadas a ocuparse en el empleo informal y recibir menores ingresos laborales y altos niveles de desprotección de sus derechos laborales básicos”.




