Falleció joven herido al oponerse a un atraco
El universitario de 19 años de edad estuvo dos días conectado a un respirador artificial tras diagnosticársele muerte cerebral.

(Foto: archivo particular)

Tras permanecer dos días con muerte cerebral, luego de que un delincuente le disparara por no dejarse robar su teléfono celular, falleció en una clínica de la ciudad, el joven Abel Junior López.
La noticia del frustrado robo con la consecuencia de su grave estado de salud, conmocionó a la ciudad y puso nuevamente en la agenda el tema de la inseguridad que azota al ciudadano en las calles de Barranquilla.
El muchacho, estudiante de gestión financiera y bancaria, fue víctima de la inseguridad el pasado lunes cuando fue interceptado por dos antisociales que le requirieron la entrega de su celular, mientras caminaba por una calle en el barrio Buena Esperanza, al suroccidente de la ciudad.
El joven se negó a entregar su aparato móvil por lo que uno de los delincuentes, que desplazaban en una motocicleta, le disparó ocasionándole dos heridas, una de ellas en la cabeza, que al final resultaría mortal.
Personal médico de la Clínica General del Norte decretaron la muerte cerebral del joven, mientras la Policía Metropolitana de Barranquilla anunciaba el pago de una recompensa de hasta 10 millones de pesos por informaciones sobre los criminales que acabaron con la vida del muchacho.
Hasta el jueves, cuando se informa del fallecimiento del universitario, la policía no reportaba avances de la investigación que se habría iniciado.




