Expresidente del Perú, Alejandro Toledo, llama a la Paz en Colombia
"La Paz es una responsabilidad de los que amamos la vida", dijo hoy en una conferencia dictada en Cali, invitación que le hizo la Universidad del Valle

(Foto por Álvaro Mina)

Cali
El expresidente del Perú, Alejandro Toledo, llamó a los líderes de Colombia a unir manos y corazones, para consolidar la Paz en el país.
Esta convocatoria, del expresidente peruano, busca que se consolide el proceso de Paz con las guerrillas en Colombia y se fortalezca la democracia en América Latina.
Toledo, quien lanza en Cali su libro ‘La Sociedad Compartida, una visión global del futuro de América Latina’, pidió grandeza en el momento de la Paz, a todos los actores de ella en Colombia.
Añadió que “el mundo ya no es ancho y ajeno, ahora es simplemente angosto y nuestro, por eso la paz no puede estar escondida detrás de los líderes, muchos de los cuales piensan primero en las elecciones".
El expresidente peruano se declaró como un indígena rebelde, planteó la necesidad del respeto por los derechos humanos y de cumplir con la carta democrática interamericana a todos los mandatarios en ejercicio, “porque esta patria latinoamericana nos pertenece a todos”.
"Ya no hay fronteras. La democracia y la paz no tienen nacionalidad, como los derechos humanos no tienen color de piel", dijo Toledo, quien se comunicó telefónicamente a su llegada al país con el Presidente Juan Manuel Santos.
Reveló que se ofreció para buscar acercamientos con líderes del mundo, que respalden el proceso en Colombia.
"La paz no es de izquierda ni de derecha, es que sus hijos vivan en tranquilidad, que no sean secuestrados y que tengan la libertad de tener una educación de calidad, para ser libres.
Acerca de las elecciones en Estados Unidos
El expresidente del Perú, Alejandro Toledo, le pidió a los norteamericanos reflexionar frente a quienes están postulados en las elecciones presidenciales de noviembre.
Aseguró que "ser multimillonario no significa tener monopolios para ser presidente". Recordó cómo fue descalificado en su país, por aspirar a la presidencia proviniendo de la pobreza absoluta, y reveló que en su familia fueron 16 hermanos, de los cuales 7 murieron por falta de agua potable y de alimentos.
En abierta confrontación ideológica con el expresidente de su país Alan García le dijo que “para ser grande no es indispensable ser alto, para autocalificarse como un indio gitano que trota rebelde por el mundo”, a lo que añadió que “en Latinoamérica, las frutas se maduran por tiempo o por incapacidad de algunos dirigentes…”.




