En la tierra del olvido viven los habitantes de la zona de concentración en Norte de Santander
Sin luz, agua, ni alcantarillado pero con cultivos de coca, así viven los habitantes de la vereda Caño Indio.

Sus habitantes, no creen en las promesas del Gobierno. (Cortesía)

Cúcuta
Más de 150 personas, representadas en 38 familias, residen en la vereda Caño Indio del corregimiento la Gabarra en el municipio de Tibú.
La población es una zona apartada de la región, sus habitantes, hoy ven con escepticismo e incertidumbre el rumbo que pueda tomar sus vidas, al ser tenidos por primera vez en cuenta por el gobierno nacional en un proceso de paz que muchos de ellos desconocen.
Las condiciones de vida en esta vereda no son las mejores “No tenemos luz, tampoco agua, no hay alcantarillado, las escuelas tienen graves problemas y a completar no tenemos servicio de salud.” Expresó en diálogo con Caracol Radio, Luis David Rincón, Presidente de la Junta de acción comunal de Caño Indio.
Muchos ya hablan de aprovechar la escogencia de la población para mostrar la verdadera realidad social, otros sienten temor cuando en la zona la ilegalidad es el factor reinante y aunque reconocen que sus actividades no son licitas, explican el por qué dependen de uno de las mayores acciones que adelantan los distintos grupos guerrilleros en este punto del Catatumbo, como principal fuente de financiación que por décadas el gobierno ha buscado combatir.
“Aquí por duro que suene, pero es la verdad, nos dedicamos a la siembra de cultivos ilícitos, porque no tenemos nada que hacer, estamos abandonados por el Gobierno, falta mucha inversión, los niños no tienen en que y como distraerse sanamente.” Manifestó el dirigente comunal.
Salir y entrar de la vereda Caño Indio es para muchos una odisea, sus habitantes reconocen las serias dificultades que encuentran y padecen los pocos visitantes que llegan allí, pero sus habitantes ya se acostumbraron a vivir en estas condiciones. Algunos expresan que se sienten más afines a Venezuela que a la misma Colombia. La expectativa es grande y se mantiene por escuchar los anuncios de inversión para una zona que era totalmente desconocida para el país. “Los campesino nacimos con la guerra, hemos aprendido a vivir con la guerra, pero queremos la paz.”
En esta zona veredal, ya se siente el envío de tropa, el movimiento de hombres y una logística que hasta hoy es desconocida para muchos campesinos de este sector.




