Camioneros antioqueños y sus familias aguantan hambre por su propio paro
Además de la escasez de productos, los propios camioneros se enfrentan a las alzas de precios que causa el paro.

ATC (Cortesía)

Antioquia
Aunque resulte paradójico, los camioneros que hoy llevan 43 días en paro también sufren las consecuencias de su protesta. En Antioquia, por ejemplo, los trasportadores aseguran que no la pasan bien por la escasez de alimentos.
Es el caso de Camilo Buitrago, un transportador que por años ha recorrido el país en su tractomula y desde el principio del paro decidió unirse a una de las concentraciones de camioneros, la que instalaron en Copacabana. Hoy este mulero admite que en su casa ya escasea el alimento por el que hoy pagan más caro los colombianos.
“Todos estos días parados sin ganar nada (…) Allá están los sartenes así, al revés, las ollitas también, comiendo con chitos y agua hasta que el gobierno nos arregle esta situación”, confesó este transportador, confiado en un pronto acuerdo para volver al volante.
Este camionero paisa tiene sus propias cuentas para justificar el paro de sus colegas y su agremiación: en un viaje Medellín – Cartagena gasta 1 millón 200 mil pesos en Acpm; el flete le cuesta 1 millón 500 mil; invierte 320 mil en peajes; y de porcentaje “no queda nada, ni para el dueño”.
Otro de los conductores que apagó motores en Antioquia es Albeiro Arango. El pasado 5 de junio parqueó su camión, en el municipio de Itagüí, y desde entonces no tienen “nada en la nevera”, según le confesó a Caracol Radio.
“Todos hemos sentido la situación que estamos pasando por estos momentos. Una situación muy dura”, dijo al reconocer que se ha dedicado a la protesta “para que vea el gobierno que estamos bastante mal”.
A pesar de quejarse por vivir la escasez de alimentos en sus hogares, los camioneros insistieron que persistirán en las concentraciones hasta cuando se logren los acuerdos con el gobierno. Édison Flórez, vocero de los transportadores defendió la protesta pacífica.
“Esto no es un grupo de personas que quieren hacer una pataleta. Este es un grupo muy grande en el país que ha sufrido toda la vida y que en este momento está reclamando unas justas causas”, enfatizó el camionero desde su sitio de concentración, en diálogo con Caracol Radio.
Los cerca de 10 mil camioneros que están en paro en Antioquia llevaron a que precios de alimentos como la coliflor se eleven 32%; el tomate chonto en 20%, o la cebolla blanca que pasó de 2.500 a 4.500 pesos el kilo o la libra de azúcar de 1.700 a 3.200 pesos.




