Caficultores de Antioquia dicen que no han recibido ayudas tras daños por El Niño
El Fondo Nacional del Café aseguró que ha entregado 36 mil toneladas de abono a unos 18.500 productores.

Colprensa

Antioquia
Después de que el Ministerio de Hacienda y el Fondo Nacional del Café anunciaron que se entregarán 40 mil millones de pesos para unos 469 mil cafeteros en el país, por los daños causados con el fenómeno de El Niño, en Antioquia los productores del grano aseguran que no han recibido ayudas.
Algunos caficultores como Guillermo Gaviria, del municipio de Concordia, en el suroeste de Antioquia, aseguró a Caracol Radio que si bien llegaron fertilizantes a algunas pequeñas fincas, las ayudas no son suficientes para mitigar las pérdidas en el 10 por ciento de los palos de café. A eso se suma la aparición de plagas como la roya y la broca.
“Llegaron algunos fertilizantes para pequeños caficultores. Les llegó de a un bultico de abono, pero que eso significa nada para un caficultor. De resto a la gente no le ha llegado nada para mitigar el fenómeno de El niño”, advirtió Guillermo Gaviria, líder del movimiento Dignidad Cafetera.
El mismo director ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia, Álvaro Jaramillo Guzmán, había indicado que este año será difícil para la caficultura antioqueña, toda vez que se dejarían de producir 230 mil sacos de café pergamino con pérdidas por 100 mil millones de pesos.
“El productor se ve enfrentado a que este año su producción va a disminuir por el verano, entonces por su puesto se afecta su bolsillo, se afecta los ingresos de las familias cafeteras, se afecta también la economía colombiana que es bien impactada por la caficultura”, comentó el director Jaramillo.
En febrero pasado, El Fondo Nacional del Café aseguró que inició la entrega de 36 mil toneladas de abono a unos 18.500 productores de café, a través de las cooperativas de caficultores.
Sin embargo, los campesinos de las fincas cafeteras, ubicadas en 94 municipios de Antioquia, reclamaron del gobierno apoyo frente a los bajos precios del café, los altos costos de producción y los daños asociados a la intensidad del verano, la aparición de plagas y ahora la llegada de las lluvias.




