Fisco de Bucaramanga amenaza ruina y obliga a la austeridad
Excesivo endeudamiento y efectos del dólar y el petróleo ensombrecen el panorama financiero de la Alcaldía.
A la ciudad le pusieron “una bomba de Hiroshima” asegura el nuevo alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández Suárez para advertir un evidente deterioro de las finanzas del municipio pero no por factores de la macroeconomía como el precio del dólar y la baja cotización del barril de petróleo.
Un diagnóstico elaborado por el equipo económico del nuevo gobierno local reporta un endeudamiento de 600 mil millones de pesos atribuido a los supuestos malos manejos de las dos últimas alcaldías.
Para el nuevo gobierno local las finanzas del municipio están “en ruina” y en consecuencia la única salida es aplicar el concepto de austeridad.
El alcalde Hernández Suárez encontró 2272 contratos de prestación de servicios los cuales no fueron renovados.
Esta decisión va a permitir el ahorro de 5 mil millones de pesos, cada mes, reveló Hacienda Municipal.
El secretario de Desarrollo Social, Jorge Figueroa Clausen estimó muy grave el recorte hecho por el gobierno nacional a programas como el de los refrigerios escolares debido al apretón fiscal.
Los giros fueron limitados a municipios de categoría especial y en el caso de Bucaramanga no se repetirá la partida de 4 mil 400 millones de enviada el año pasado.
En el concejo, grupos afines a la administración local, hablan de un estancamiento del trabajo productivo y por lo tanto una disminución en el recaudo de los impuestos locales como el predial unificado y el de industria y comercio.
Analistas como Héctor Fuentes, profesor de las universidades Uniciencia y Uis, vaticinan un año difícil en materia económica en la ciudad por la caída de la industria petrolera y el influjo de las actividades de refinación desarrolladas en Barrancabermeja y cuyos recursos llegan a la capital santandereana.
Fuentes considera que la tabla de salvación serán proyectos de infraestructura como las vías 4G y el impulso de los programas inmobiliarios como “Mi Casa Ya”.
En resumen, como lo asegura el alcalde, “el barco está hundido en el fondo del mar y hay necesidad de reflotarlo y el horizonte no es muy claro.




