La autenticidad de los barrios: una oportunidad para construir la marca turística de Barranquilla
Expertos del sector turístico, reunidos en la Cumbre Internacional Barranquilla Global, Turismo y Ciudad, analizaron cómo convertir la identidad de la ciudad en un activo turístico ante un mercado que cada vez valora más las experiencias auténticas y diferenciales.

Panel: De habitantes a anfitriones, cuando la comunidad se convierte en atractivo turístico. | Foto: Caracol Radio

Según cifras de ONU Turismo, hoy en día, el 58% de los turistas del mundo priorizan la autenticidad y la cultura local a la hora de escoger sus destinos de viaje. De esta forma, el cómo vender experiencias auténticas es un tema indispensable en las grandes conversaciones del sector. Precisamente, ese fue uno de los grandes ejes discutidos durante la primera Cumbre Internacional Barranquilla Global, Turismo y Ciudad en el conversatorio: De habitantes a anfitriones, cuando la comunidad se convierte en atractivo turístico, moderado por Diana Calderon, directora de Hora 20.
En el encuentro, Jhony Insignares, gestor cultural y guía turístico de Barranquilla, afirmó que el punto de partida para mostrar autenticidad a los turistas está en la relación de los propios ciudadanos con su ciudad. “Antes de buscar vender un destino hacia afuera”, sostuvo, “es necesario construir internamente un sentido de orgullo y pertenencia, que le permita a sus habitantes reconocer y contar aquello que hace especial al lugar donde viven”.
Esa apropiación también ha sido identificada por empresas líderes del sector de mercadeo como una ventaja competitiva. Así lo sostuvo Gustavo Koniszczer, director para América Latina de FutureBrand. Para él, que una ciudad cumpla con estándares internacionales de seguridad e infraestructura es apenas el primer filtro para recibir turismo. El segundo, explicó, está en conseguir que los habitantes se conviertan en embajadores de la propia ciudad. “El objetivo que uno busca al involucrar a la comunidad local en el desarrollo turístico es que cada persona se vuelva, de alguna forma, en un guía turístico por gusto”.
La importancia de esa dimensión humana, agregó Koniszczer, se encuentra en la evolución de productos como Airbnb, que ya no se limita a ofrecer alojamiento, sino que están incorporando experiencias personalizadas. Esto a raíz de que el visitante busca cada vez más conocer cómo es vivir allí y tener contacto directo con aquello que lo hace particular.
Por su parte, Thierry Ways, empresario barranquillero y columnista, sostuvo que ese componente cotidiano es más difícil de “embotellar” y comercializar que íconos y actividades turísticas tradicionales, pero admitió que puede ser uno de los principales diferenciales de Barranquilla, siendo este uno de sus principales recursos: la forma de ser de su gente.
En ese sentido, para Ways, el primer paso es que la ciudad se crea internamente ese relato identitario antes de vendérselo a otros. “La autenticidad viene de ganar primero el mercado interno y a su población local. Ese sería el primer paso para proyectarlo hacia el exterior”, afirmó.
El turismo desde los barrios

Barranquilla se proyecta como líder regional en turismo. | Foto: Caracol Radio

Barranquilla se proyecta como líder regional en turismo. | Foto: Caracol Radio
Los tres expertos coincidieron en que la apuesta por vender lo cotidiano también implica enfrentar riesgos. Insignares advirtió que la gentrificación debe ser considerada cuando un territorio comienza a atraer visitantes y a generar actividad económica, y más si es en lugares donde antes no lo había. “No toda transformación es mala, también mejora la calidad de vida; no todo barrio tiene que ser turístico, pero yo sí creo que todo barrio debe esmerarse por renovarse en pro de mejorar la calidad de vida”, planteó.
Dada esa condición general, agregó. cuando exista un patrimonio o una historia con potencial, se podría encontrar la manera de darle valor económico sin desligarse de la comunidad.
Una de las primeras tareas para lograrlo, planteó el gestor cultural, es registrar la memoria de la ciudad. “La tarea es seguir ahondando en otras zonas y personas que también son Barranquilla, que también construyeron la ciudad, y darle voz a todo el mundo”.
En complemento a lo anterior, Koniszczer agregó que las redes sociales pueden jugar un papel importante, tanto en la construcción de esas identidades, como en su difusión. Siendo así, dijo, los relatos de cada barrio pueden ser la “célula mínima de conformación de la identidad de la ciudad”.
En conclusión, más que construir una identidad turística desde cero, la discusión planteó la oportunidad de reconocer, organizar y proyectar aquello que ya existe: las historias de sus barrios, la forma de ser de sus habitantes y una cultura cotidiana que puede convertirse en una de las principales formas de diferenciar a Barranquilla ante quienes la visitan.




