Barranquilla apuesta por el turismo de negocios y eventos para fortalecer su oferta
El turismo de negocios y eventos concentra buena parte del potencial turístico de Barranquilla. Expertos reunidos en la Cumbre Internacional Barranquilla Global coincidieron en tres claves para fortalecerlo: continuidad de las políticas públicas, articulación entre los sectores público y privado y uso de datos para la toma de decisiones.

Así se vivió el panel de “Gobernanza, inversión y visión de largo plazo: construir turismo que transcienda gobiernos”. | Foto: Caracol Radio

La Cumbre Internacional Barranquilla Global: Turismo y Ciudad abrió un espacio para que expertos de la industria turística y cultural analizaran las oportunidades que tiene “La Arenosa” para fortalecer su posicionamiento como destino y convertirse en un referente regional para el turismo de negocios, eventos y entretenimiento.
Para Vicky Osorio, directora ejecutiva de ProBarranquilla, el sector necesita estabilidad y continuidad para consolidar la promoción de la ciudad como destino. “Cada gobierno de turno no puede llegar e iniciar de cero”, afirmó. Osorio también destacó la necesidad de visibilizar los atractivos de Barranquilla y contar con recursos y esfuerzos articulados que permitan generar un mayor impacto y proyectar la ciudad internacionalmente.
A su turno, Andrés Escandón, director regional para América Latina y el Caribe de la Asociación Internacional de Congresos y Convenciones (ICCA), explicó que la participación de la empresa privada puede contribuir a garantizar la continuidad de las estrategias turísticas. Al referirse a destinos internacionales más maduros, señaló que en estos existe un ecosistema público-privado que entiende la importancia de invertir en turismo y en la captación de eventos.
En ese escenario, el turismo de negocios aparece como una de las oportunidades en las que Barranquilla puede profundizar su apuesta. Escandón destacó su impacto económico: “Mientras el gasto promedio diario de un turista en Colombia ronda los 120 dólares, el viajero de negocios puede alcanzar cerca de 690 diarios”.
El experto agregó que Barranquilla debe ser más ambiciosa en la captación de congresos, convenciones y visitantes corporativos, pero advirtió que para competir internacionalmente es necesario definir con claridad los segmentos en los que la ciudad tiene mayores fortalezas. “Nosotros no podemos ser todo para todos”, aseguró.
Osorio coincidió en que este segmento representa una oportunidad estratégica, pero señaló que la apuesta debe ir acompañada de una propuesta capaz de diferenciar a Barranquilla frente a otros destinos con características similares. En ese propósito, la cultura juega un papel fundamental. “El tema cultural es lo que nos define y es la identidad propia la que nos va a diferenciar del resto”, señaló.

Los participantes en la Cumbre Internacional: Barranquilla Global, Turismo y Ciudad coinciden en que una estrategia turística para Barranquilla debe ser a largo plazo. | Foto: Caracol Radio

Los participantes en la Cumbre Internacional: Barranquilla Global, Turismo y Ciudad coinciden en que una estrategia turística para Barranquilla debe ser a largo plazo. | Foto: Caracol Radio
Por su parte, Camilo Mejía, coordinador del Observatorio de Turismo Sostenible de Barranquilla y el Atlántico, planteó la necesidad de construir una estrategia turística de largo plazo que permita establecer objetivos concretos y medir su cumplimiento. Para ello, destacó la importancia de consolidar un sistema de información que permita conocer, entre otros aspectos, el impacto económico y social que genera cada tipo de visitante.
En ese sentido, para Mejía, el futuro de la planificación turística pasa por los datos. “La estrategia que tomemos, la dirección que tomemos, tiene que estar basada en la evidencia, en datos”, afirmó.
También insistió en la necesidad de invertir en infraestructura tecnológica, inteligencia artificial e internet de las cosas, con el objetivo de avanzar hacia sistemas de información en tiempo real que permitan entender mejor el comportamiento de los visitantes y anticiparse a los cambios del sector.
Las intervenciones dejaron tres grandes desafíos para Barranquilla: dar continuidad a las políticas y estrategias turísticas, fortalecer la articulación entre los sectores público y privado y tomar decisiones basadas en información y evidencia. Todo esto, con una apuesta más decidida por el turismo de negocios y eventos, pero sin perder el principal elemento diferenciador de “La Arenosa”: su identidad cultural.
El reto es convertir esas fortalezas en una estrategia sostenida que permita atraer más eventos y visitantes, aumentar el impacto económico del turismo y consolidar a Barranquilla como un destino competitivo en Colombia y la región.




