Ejército advierte déficit del 66 % en armamento, municiones y equipos especiales
El informe hace parte del proceso de empalme de la institución, tras la elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia.
Los combates se presentaron en la zona rural de La María.
El Ejército Nacional advirtió, en su informe de empalme, que enfrenta un déficit del 66,3 % frente a la necesidad real de material de guerra, una categoría que comprende armamento, municiones, equipos especiales y paracaídas.
Según el documento, la situación se explica por la obsolescencia de una parte significativa de los elementos actualmente en servicio, su prolongado tiempo de uso y el desgaste generado durante las operaciones militares en distintas regiones del país.
El informe también señala que las limitaciones presupuestales han impedido ejecutar oportunamente programas de reposición, modernización y adquisición de nuevos sistemas, lo que ha generado una brecha entre las capacidades que requiere el Ejército para cumplir su misión y los medios que realmente tiene disponibles.
El déficit en material de guerra hace parte de una lista de necesidades técnicas y presupuestales que la institución dejó consignadas para el próximo Gobierno. En el documento, el Ejército advierte que requiere fortalecer el sostenimiento de las capacidades empleadas en las operaciones, así como reemplazar equipos que ya cumplieron su vida útil.
La Fuerza también reporta un déficit del 78 % en las capacidades de Caballería, principalmente para el mantenimiento y sostenimiento de los vehículos blindados ASV APC y ASV M1117. La institución explica que estas plataformas han sufrido daños de batalla e imprevistos durante su empleo en diferentes zonas del país, aumentando la necesidad de recursos para mantenerlas disponibles.
En el caso de la Artillería, el panorama es aún más crítico. El informe registra un déficit generalizado del 96 % en las capacidades requeridas para el mantenimiento y sostenimiento de los obuses de 105 y 155 milímetros. Parte de estas piezas ya cumplió su ciclo de vida útil, por lo que el Ejército considera necesario contemplar su reemplazo.
El documento precisa que 16 de los 22 obuses de 105 milímetros se encuentran pendientes de mantenimiento mayor y serían incluidos en el plan anual de 2027. Para los obuses de 155 milímetros también se requieren repuestos destinados a mantenimientos preventivos y correctivos.
Otro de los puntos advertidos corresponde al parque automotor. El Ejército calcula un déficit presupuestal del 93 % en el área de transportes, relacionado con la compra de baterías, carpas, llantas, combustibles, lubricantes, repuestos, mantenimiento y vehículos nuevos. Buena parte de esos automotores lleva más de 20 años de servicio.
En las capacidades de Infantería, el déficit alcanza el 85 %, especialmente para el mantenimiento y sostenimiento de los vehículos LAV III 8x8 y M113-A2. La institución sostiene que el desgaste operacional afecta su disponibilidad, movilidad y capacidad de protección durante las operaciones militares.
El informe añade que deberán asegurarse los recursos para el mantenimiento de 55 vehículos LAV III 8x8 que están pendientes de incorporación y que serán adquiridos mediante el proyecto del Sistema Integral de Defensa Nacional.
José David Rodríguez
Periodista W.