Las cirugías estéticas más realizadas en Colombia: liposucción o lipoabdominoplastia
Con más de 41.000 procedimientos realizados en el último año, la liposucción lidera el ranking nacional de cirugía plástica, y la abdominoplastia ocupa el quinto lugar con 21.984 procedimientos. El éxito clínico y la satisfacción frente a los resultados que se quieren lograr dependen de diferenciar cuándo el cuerpo requiere una extracción de grasa o una reconstrucción estructural.

Imagen de referencia. Foto: Getty Images / Morsa Images

Colombia es uno de los países con mayor reconocimiento internacional en el sector de la medicina estética, debido al número de procedimientos que se realizan cada año, en el que destacan los procedimientos enfocados en el abdomen.
Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética, la liposucción encabeza la lista con 41.280 intervenciones al año, lo que representa el 12,8% del mercado.
A este rubro le siguen el aumento de senos, la blefaroplastia, el aumento de glúteos, y la abdominoplastia, que cierra el grupo de las cinco cirugías más solicitadas con 21.984 procedimientos, equivalentes al 6,8% de la demanda total.
A pesar de que la liposucción es la opción más frecuente y con mayor reconocimiento en el mercado, Beatriz Hincapié, CEO de Mentoring Medic, de acompañamiento quirúrgico integral, explica que no en todos los casos esta es la alternativa más adecuada frente a otros procedimientos como la lipoabdominoplastia.
“La decisión sobre qué cirugía hacerse no debe basarse en el nombre del procedimiento, sino en la arquitectura específica del abdomen. El error más común entre los pacientes es elegir una técnica por tendencias en redes sociales o experiencias ajenas, ignorando que el resultado final está condicionado por variables críticas como la calidad de la piel, el estado de la pared muscular y el grado de flacidez existente”, explica.
De acuerdo con la experta, la liposucción está diseñada exclusivamente para remover depósitos de grasa localizada y ofrece sus mejores resultados cuando el paciente posee una buena elasticidad cutánea. En esta situación, el problema principal es el volumen y la piel tiene la capacidad natural de retraerse y adaptarse al nuevo contorno tras la extracción del tejido graso.
Sin embargo, cuando los músculos abdominales no están firmes o existe un exceso importante de piel, la liposucción por sí sola resulta insuficiente. En estos casos, retirar la grasa sin tratar la estructura puede hacer más evidente la flacidez al dejar un espacio que el tejido cutáneo no logra cubrir con firmeza.
“Para pacientes que han experimentado cambios drásticos, como embarazos o pérdidas masivas de peso, la respuesta quirúrgica adecuada suele ser la lipoabdominoplastia, ya que esta técnica es una solución integral que combina la eliminación de grasa con la corrección de la separación de los músculos abdominales y el recorte del excedente de piel”, afirma la directiva de Mentoring Medic.
En el fondo, la prioridad de un paciente no es la técnica quirúrgica, sino obtener un abdomen firme y proporcionado.
Sin embargo, cuando se toma una decisión basada solo en la simplicidad del procedimiento y no en lo que el cuerpo realmente necesita, el riesgo no es solo físico; también existe un impacto emocional, pues no alcanzar la imagen deseada puede generar sensación de insatisfacción.




