La Variante Sopó recibe aval ambiental y avanza proyecto clave de movilidad
La autoridad ambiental dio luz verde a los ajustes del proyecto que conectará la Autopista Norte con la Perimetral de Oriente. La decisión incluye nuevas obras viales y un plan de compensación ambiental de más de 20 hectáreas.


La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) aprobó la modificación de la licencia ambiental del proyecto “Construcción de la Variante Sopó sectores Aposentos–Tres Esquinas”, una obra estratégica para la movilidad en el norte de la Sabana de Bogotá.
La decisión, adoptada el 2 de marzo de 2026, permitirá optimizar el diseño previamente licenciado, incorporar nuevas obras viales y ajustar componentes técnicos con el objetivo de reducir impactos ambientales y sociales en el municipio de Sopó, Cundinamarca.
¿Qué es la Variante Sopó y qué impacto tendrá?
La Variante Sopó busca conectar la Ruta Nacional 55 o Troncal Central del Norte (Autopista Norte), antes del municipio de Briceño, con la Perimetral de Oriente, en inmediaciones de Sopó.
Este corredor es considerado clave para descongestionar el tránsito del casco urbano del municipio, que actualmente soporta alto flujo vehicular derivado del crecimiento residencial, industrial y logístico en la Sabana Norte.
Con la vía alterna se proyecta mejorar la conectividad regional, reducir tiempos de viaje y fortalecer la seguridad vial en uno de los ejes con mayor presión de tráfico en Cundinamarca.
Alcance de la modificación aprobada por la ANLA
La modificación de la licencia ambiental contempla:
- Mejoramiento de 5,7 kilómetros de vía existente entre la hacienda Aposentos y la hacienda La Esperanza–San José.
- Construcción de 1,7 kilómetros de vía nueva hasta el sector Tres Esquinas.
- Inclusión de una glorieta a nivel en la calle 3 Sur del casco urbano de Sopó.
- Rediseño de la intersección en Tres Esquinas para disminuir el área de intervención.
- Modificación estructural del puente sobre la quebrada Padre Jesús e inclusión de un bypass temporal.
- Construcción de dos puentes peatonales y dos estructuras tipo pasaganado.
- Ajustes en accesos licenciados y obras hidráulicas proyectadas.
Según la entidad, durante la evaluación ambiental se realizaron ajustes técnicos que permitieron minimizar la afectación predial y reducir impactos socioeconómicos en la zona de influencia.
Es importante señalar que la ANLA no aprobó una nueva licencia, sino una modificación al diseño ya autorizado, incorporando medidas adicionales para optimizar la intervención.
Medidas ambientales y plan de compensación
La aprobación incluye un conjunto de medidas de manejo ambiental orientadas a prevenir y mitigar impactos durante la etapa de construcción.
Entre ellas se destacan:
- Protección de vallados y cuerpos de agua que atraviesa el proyecto.
- Disminución de la intervención sobre coberturas naturales.
- Control de polvo y ruido durante las obras.
- Restricción de actividades nocturnas en zonas ambientalmente sensibles.
- Programas de rescate y reubicación de fauna.
- Restauración progresiva de cobertura vegetal intervenida.
Adicionalmente, fue aprobado un Plan de Compensación Ambiental que contempla acciones de rehabilitación ecológica y uso sostenible en 20,19 hectáreas ubicadas en ecosistemas seminaturales y transformados del Helobioma Altoandino cordillera oriental y el Orobioma Azonal Andino Altoandino cordillera oriental (ecosistemas de humedal, turbera o zonas pantanosas de la Cordillera Oriental de los Andes).
Infraestructura y sostenibilidad: el equilibrio en la Sabana Norte
La Sabana de Bogotá enfrenta una creciente presión sobre su infraestructura vial debido al aumento de desarrollos urbanos e industriales. En ese contexto, proyectos como la Variante Sopó buscan responder a la demanda de movilidad sin desconocer los retos ambientales propios de la región altoandina.
Con esta decisión, cómo anteriormente indicticó, la ANLA habilita los ajustes necesarios para la ejecución del proyecto bajo criterios de sostenibilidad y seguimiento ambiental, en un territorio donde el equilibrio entre desarrollo y protección de ecosistemas es un punto central del debate público.
La obra se proyecta como una pieza clave dentro de la red vial del norte de la Sabana, en un corredor estratégico que conecta Bogotá con municipios de Cundinamarca y el corredor hacia Boyacá.




