Gabriela Delgado, representante estudiantil de la UNAL, rechaza designación de Peña
La votación del Consejo Superior Universitario que dejó en firme la designación de José Ismael Peña Reyes como rector de la Universidad Nacional desató un fuerte pronunciamiento de Gabriela Delgado, representante estudiantil ante ese órgano.


Durante la sesión extraordinaria —en la que ocho integrantes del Consejo votaron a favor de acatar el fallo judicial— Delgado pidió dejar constancia formal de su desacuerdo y advirtió que la decisión no resuelve la crisis de gobernanza que atraviesa la institución.
“No nace del reconocimiento de la comunidad”
En una de las intervenciones más críticas de la jornada, la consejera aseguró que la llegada de Peña a la rectoría responde a una obligación jurídica y no a un proceso legítimo dentro de la comunidad universitaria.
“Hoy estamos acá por obligación que nos impone una decisión judicial. La posesión suya como rector no nace del reconocimiento de la comunidad universitaria ni de un proceso legítimo”, afirmó ante el Consejo Superior.
Delgado sostuvo que reducir el conflicto a un asunto jurídico desconoce el trasfondo político e institucional que —según dijo— vive la Universidad Nacional.
Legalidad vs. legitimidad
Uno de los ejes centrales de su pronunciamiento fue la diferencia entre el cumplimiento formal de la norma y el respaldo real dentro de la Universidad.
“La legalidad no es lo mismo y no es sinónimo jamás de la legitimidad”, señaló.
En esa misma línea, envió un mensaje directo al nuevo rector:
“Una decisión judicial puede obligar a este cuerpo colegiado a poner una firma en un papel para designarlo como rector, pero no puede obligar a una comunidad a reconocerlo como tal”. Añadiendo que, “Una sentencia no lo convierte en autoridad moral”.
Para la representante estudiantil, en una universidad pública la legitimidad debe construirse con respaldo político, ético y democrático de la comunidad académica.
Oposición desde el estamento estudiantil
Durante la sesión, Delgado dejó explícita la postura del sector que representa.
“Como estudiante, como representante de más de 50.000 estudiantes… me declaro en férrea oposición a su rectoría”, manifestó.
La consejera también advirtió que la crisis actual evidencia problemas estructurales en el mecanismo de elección de rector y en el modelo de gobernanza de la educación superior pública.
Defensa de la movilización universitaria
En su intervención, Delgado además defendió la protesta como parte del ejercicio democrático universitario y rechazó su estigmatización.
“La movilización estudiantil, profesoral y de los trabajadores no es una amenaza, es una expresión viva de la autonomía universitaria”, afirmó.
Al cierre de su pronunciamiento, anunció que se retiraría de la sesión para acompañar las movilizaciones que se desarrollaban en ese momento, lo que evidenció el alto nivel de tensión que rodea la coyuntura.
La crisis sigue abierta en la UNAL
El pronunciamiento de la representante estudiantil se produjo inmediatamente después de la votación del Consejo Superior que permitió formalizar la designación de Ismael Peña.
Aunque la decisión administrativa ya está en firme y el nuevo rector asumió funciones, las declaraciones de Delgado reflejan que el conflicto por la legitimidad, la gobernabilidad y la autonomía universitaria continúa abierto dentro de la Universidad Nacional, apesar que son pilares cuestionables que el nuevo rector piensa fortalecer.




