Médica caleña logró convertirse en presidenta de cirugía en Estados Unidos
La colombiana Paula Ferrada fue elegida President-Elect de la Eastern Association for the Surgery of Trauma (EAST), una de las organizaciones más influyentes en cirugía de trauma y cuidado agudo.
Paula Ferrada, una cirujana colombiana, fue elegida como presidente electa (President-Elect de la Eastern Association for the Surgery of Trauma) en una asociación médica en Estados Unidos (EAST), que reúne a cirujanos especializados en la atención de trauma, cirugía de cuidado agudo y atención hospitalaria en situaciones críticas y de alto riesgo.
Al asumir el cargo, Ferrada entra en la línea directa de sucesión hacia la presidencia de la organización, un cargo desde el cual se definen prioridades estratégicas en educación médica, desarrollo de guías clínicas basadas en evidencia científica e impulso de investigaciones que terminan influyendo en la práctica hospitalaria en distintos países.
Las decisiones que se tomen en EAST impactarán en protocolos de atención en salas de urgencias, tiempos de respuesta quirúrgica, estándares de seguridad del paciente y procesos de formación de nuevos cirujanos. Es decir, lo que allí se discute y aprueba, terminará incidiendo en cómo se atiende a miles de personas que sufren lesiones graves cada día.
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El trauma médico
El trauma, considerado como un conjunto de respuestas del cuerpo tanto físicas como mentales ante el dolor, lesiones o enfermedades, es una de las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo, especialmente entre jóvenes y población en edad productiva.
Entre los distintos traumas se pueden caracterizar siniestros viales, hechos de violencia y otros eventos no intencionales que generan millones de fallecimientos cada año, pero también dejan un volumen aún mayor de personas con secuelas temporales o permanentes.
A diferencia de otras enfermedades crónicas, el trauma muchas veces queda excluido por su impacto social y económico. Las lesiones graves implican cirugías complejas, hospitalizaciones prolongadas, cuidados intensivos y procesos de rehabilitación que pueden extenderse durante meses. Para Ferrada, se define como que “El trauma no se resuelve únicamente en la sala de urgencias, requiere de sistemas de mejora continúa”.
Desde el punto de vista económico, los sistemas de salud deben asumir costos asociados a urgencias, intervenciones quirúrgicas de alta complejidad y seguimiento especializado. A esto se suman los costos indirectos, como lo son el ausentismo laboral, pérdida de ingresos familiares y disminución de la productividad, donde dan como consecuencia, una presión constante sobre el gasto público y privado en salud.
En el caso de Colombia, los registros oficiales reportan cada año miles de muertes por siniestros viales, además de un número elevado de lesiones no fatales que pueden derivar en discapacidad. Estas cifras no solo reflejan un problema de salud pública, sino también un desafío en términos de seguridad vial, prevención y capacidad de respuesta hospitalaria.
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El impacto trasciende más allá de lo clínico, ya que, cuando una persona joven fallece o queda con limitaciones permanentes, se afecta el entorno familiar, la estabilidad económica del hogar y, en conjunto, la dinámica social. Por eso, el fortalecimiento de sistemas de trauma eficientes se convierte en un elemento clave para el desarrollo médico.
El papel estratégico de EAST
La Eastern Association for the Surgery of Trauma es considerada un referente internacional en cirugía de trauma y cuidado agudo. A través de sus comités científicos, publicaciones académicas y congresos, promueve ser ejemplo de prácticas clínicas y el uso de evidencia científica para mejorar los resultados en pacientes.
La organización impulsa investigaciones colaborativas entre distintos hospitales, lo que permite analizar grandes volúmenes de datos y generar conclusiones con mayor solidez estadística.
La trayectoria de Ferrada
Paula Ferrada inició su formación médica en Colombia y posteriormente consolidó su carrera en Estados Unidos, uno de los entornos más exigentes en términos de certificación y competencia profesional.
A lo largo de los años ha ocupado cargos operativos y estratégicos en el sistema hospitalario estadounidense, incluyendo jefaturas quirúrgicas y liderazgo en programas de trauma y cirugía. La evaluación de su desempeño se basó en indicadores de tiempos de atención, tasas de complicaciones, adherencia a protocolos y resultados clínicos.
Su perfil combina práctica clínica en situaciones de alta presión con liderazgo académico y gestión de equipos multidisciplinarios. Desde su nuevo rol en EAST, ha señalado como prioridades el fortalecimiento de programas de mentoría y patrocinio profesional para cirujanos jóvenes, la creación de entornos de trabajo colaborativos y el impulso de investigaciones que tengan aplicación directa en la práctica clínica.
El impacto global de su elección
El hecho de elegir a una cirujana colombiana e inmigrante en la línea de sucesión de una de las asociaciones más influyentes en cirugía de trauma tiene un doble significado y marca un gran logro. Por un lado, refleja el reconocimiento internacional a la trayectoria de profesionales formados en América Latina. Por otro, pone sobre la mesa la necesidad de abordar el trauma como un asunto estratégico dentro de la salud pública.
En un momento en el que los sistemas hospitalarios enfrentan mayores demandas, restricciones presupuestales y presión por mejorar resultados clínicos, el liderazgo en organizaciones científicas adquiere un peso especial. Desde allí se definen estándares que pueden traducirse en mayor eficiencia y mejores desenlaces para los pacientes.