Lula habló con Trump y le pidió que la Junta de Paz se limite a Gaza e incluya a Palestina
Durante la llamada telefónica, que duró unos 50 minutos, Lula le habló también de la propuesta hecha por Brasil para reforzar la cooperación bilateral en el combate al crimen organizado.
Presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva y presidente de Estados Unidos, Donald Trump Foto: Taylor Hill/Getty Images
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, conversó este lunes por teléfono con su homólogo de EE.UU., Donald Trump, y le pidió que la Junta de Paz propuesta por Washington se limite a lidiar con la situación de Gaza e incluya un “asiento” para Palestina.
Lula, quien todavía no ha aceptado la invitación para integrar la Junta, propuso cambios a este organismo concebido por Trump para resolver conflictos en todo el mundo y que inicialmente había sido presentado con el objetivo de ayudar a la recuperación del territorio palestino, tras la guerra entre Israel y Hamás.
Lea también: En América Latina somos un continente de paz: Paraguay celebró creación de la Junta de Paz en Davos
Al mismo tiempo, el brasileño le reiteró la “importancia” de una reforma “amplia” de la ONU que incluya el aumento del número de países miembros permanentes del Consejo de Seguridad, según un comunicado del Gobierno brasileño.
Durante un acto celebrado el viernes pasado, Lula criticó la idea de la Junta de Paz y acusó a Trump de querer crear una “nueva ONU” con él como “dueño”.
Hasta ahora, una veintena de naciones, algunas de ellas lideradas por aliados próximos de Trump, han expresado su apoyo a la iniciativa, pero las grandes potencias y la mayoría de países europeos se han mostrado reticentes al considerar que la Junta debilita a la ONU.
En cuanto a Venezuela, otro punto de tensión entre los dos Gobiernos, Lula subrayó la necesidad de “preservar la paz y la estabilidad” en la región.
Después de que un comando militar estadounidense capturara al presidente venezolano, Nicolás Maduro, a inicios de mes, el mandatario brasileño condenó públicamente la intervención y dijo que cruzaba una “línea inaceptable”.
Durante la llamada telefónica, que duró unos 50 minutos, Lula le habló también de la propuesta hecha por Brasil para reforzar la cooperación bilateral en el combate al crimen organizado, con intercambio de datos sobre transacciones financieras y el congelamiento de activos de las facciones.
Por último, los dos líderes acordaron una visita de Lula a la Casa Blanca, a realizarse en una fecha todavía por determinar después del viaje de este a la India y a Corea del Sur en febrero.
De confirmarse, será la primera visita del brasileño a Washington con Trump como presidente, después de que el año pasado la relación bilateral estuviera marcada por desencuentros en torno a cuestiones comerciales y políticas.
El estadounidense impuso altos aranceles a las importaciones de Brasil y sancionó a un magistrado de la Corte Suprema para tratar de frenar el proceso por golpismo contra el expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro.
Le puede interesar: ¿Cómo esperan los líderes mundiales que funcione la Junta de Paz? Esto responden desde Davos
La campaña de presión no surtió efecto y desde septiembre pasado ha habido una aproximación gradual entre ambos mandatarios que ha resultado en la retirada de la sanción y de parte de los aranceles.