IoHeart: La plataforma colombiana que cuida el corazón a distancia
El programa creado en Medellín une ciencia, ingeniería y salud para transformar los datos del corazón en decisiones médicas oportunas, fortaleciendo la prevención y el cuidado en casa.

El dispositivo fue creado con el propósito de fortalecer el programa de Falla Cardiaca del Hospital San Vicente Fundación. | Foto: Universidad Pontificia Bolivariana
En Colombia, miles de personas con enfermedades del corazón enfrentan una misma dificultad: una vez salen del hospital, su seguimiento médico se vuelve limitado. “Los pacientes con insuficiencia cardíaca suelen descompensarse entre una cita y otra, lo que complica su manejo y aumenta el riesgo de eventos graves”, explica John Bustamante, cardiólogo y coordinador del Grupo de Dinámica Cardiovascular de la UPB.
Para responder a este desafío, la Universidad Pontificia Bolivariana desarrolló IoHeart, una plataforma de telemonitoreo basada en el Internet de las Cosas (IoT) que permite vigilar en tiempo real las variables fisiológicas de pacientes con insuficiencia cardiaca.
“IoHeart permite seguir instantaneamente la evolución del paciente, mientras realiza sus actividades cotidianas, caminar, dormir, hacer ejercicio, y no solo durante sus citas médicas. Esto representa un cambio sustancial frente al manejo convencional”, asegura el doctor Bustamante.
El proyecto nació en el Centro de Bioingeniería de la UPB, en alianza con la Unidad de Cardiología del Hospital San Vicente Fundación, y fue financiado por la Fundación MAPFRE de España. Su propósito es fortalecer el programa de Falla Cardiaca del hospital, el cual es gratuito y dirigido a personas del régimen subsidiado, quienes suelen tener menos acceso a controles especializados.
La tecnología de la plataforma está compuesta por tres elementos principales: dispositivos biomédicos, un concentrador (hub) y una aplicación web. Los equipos se conectan mediante Bluetooth y conexión a internet.
“Hicimos la implementación del sistema de telemedicina, que consistía en entregarle un kit de equipos a cada paciente y ellos, desde sus casas, realizaban las medidas de peso, presión arterial, pulsioximetría y actividad física. Los datos llegaban al hospital y un médico cardiólogo y una enfermera jefe se encargaban de revisar esos datos y de hacer las recomendaciones a los pacientes directamente”, comentó el docente Henry Andrade, líder de la investigación en un comunicado de la institución.
La arquitectura del sistema se basa en estándares internacionales de comunicación biomédica, definidos por la organización Personal Connected Health Alliance, lo que garantiza interoperabilidad entre equipos de distintos fabricantes. Esto significa que el sistema puede adaptarse fácilmente a diferentes dispositivos y contextos, sin perder la seguridad.
Según datos publicados por la UPB, en su fase piloto, IoHeart permitió monitorear a diez pacientes durante tres meses, seleccionados por el equipo médico del Hospital San Vicente.
Desde entonces, el programa se ha ampliado a más de 120 pacientes, de los cuales 85 viven en municipios fuera de Medellín y 23 en zonas rurales. Esto demuestra el potencial del modelo para acercar la atención especializada a regiones apartadas, un reto histórico del sistema de salud colombiano.
“El seguimiento remoto de pacientes con falla cardíaca ha permitido una mayor adherencia al tratamiento y la detección temprana de descompensaciones, lo que se traduce en un mejor control del estado clínico”, explica el Doctor Bustamante.
Aunque los resultados son prometedores, IoHeart enfrenta retos importantes. El principal es el costo de los módulos de registro, pues los equipos biomédicos siguen siendo bastante costosos.
Además, la conectividad limitada en áreas rurales dificulta la transmisión continua de datos hacia las centrales de monitoreo. “En muchas comunidades todavía no hay cobertura celular suficiente, lo que obliga a buscar soluciones híbridas y mecanismos de almacenamiento local para no perder información”, reconoce el cardiólogo.
El proyecto también demanda personal entrenado para la interpretación de datos en tiempo real, algo que no todos los centros hospitalarios poseen. No obstante, el equipo ha establecido alianzas con instituciones como la Clínica CardioVid, el Hospital San Vicente Fundación y el Hospital Valle del Lili, con quienes adelanta procesos de validación y capacitación.
Tras culminar la fase investigativa, la Universidad firmó un contrato de licenciamiento con la empresa Netux, especializada en soluciones tecnológicas para el sector salud. La compañía integró la plataforma dentro de su sistema Netux Cloud para ampliar su comercialización en el país.
Detrás de la tecnología de IoHeart hay una apuesta por conectar la innovación con el bienestar. Según el equipo investigador, más que medir datos, esta plataforma busca que los pacientes entiendan su salud y participen en ella. Así, el avance tecnológico se traduce en una medicina más preventiva, participativa y cercana, incluso en la distancia.



