ANDI advierte deterioro del control territorial tras suspensión del gas en Tibú
El gremio empresarial cuestiona la respuesta del Estado en el Catatumbo.

Gerente Andi Norte de Santander Francisco Unda
Norte de Santander.
La suspensión del servicio de gas domiciliario en Tibú, debido a amenazas de grupos armados, encendió las alertas del sector empresarial en Norte de Santander.
La ANDI advirtió que el hecho refleja un deterioro progresivo del control territorial y de las condiciones para la operación legal de las empresas.
Francisco Unda Lara, gerente de la ANDI seccional, afirmó que el gremio ha denunciado durante años el avance de la extorsión en el departamento, pero que la situación se ha agravado al punto de afectar servicios públicos esenciales.
“Hoy, las disidencias de las FARC dejan a la población de Tibú sin un servicio público esencial”, señaló en entrevista con Caracol Radio.
El dirigente explicó que la preocupación del sector productivo va más allá de los impactos empresariales y apunta directamente a las condiciones de vida de la población.
“Cuando hablamos de recuperación del territorio no nos referimos únicamente a acciones militares, sino a que las personas puedan vivir mejor y que las empresas que proveen bienes y servicios básicos tengan condiciones mínimas para operar”, afirmó.
Unda Lara recordó que en los últimos meses también se registró la detención de operaciones de Ecopetrol en el departamento, lo que, sumado a la suspensión del gas domiciliario, evidencia -según dijo- un escenario cada vez más restrictivo para la actividad económica formal.
“Las empresas enfrentan condiciones cada vez más difíciles, cuando no imposibles, para operar bajo la ley”, advirtió.
El gerente de la ANDI cuestionó además la respuesta institucional frente a la crisis de seguridad en la región.
“¿Qué más tiene que suceder para que en Norte de Santander se recupere el control del territorio y funcione el Estado de Derecho?”, planteó, al señalar que, pese a las emergencias decretadas y a nuevos anuncios del gobierno nacional, la recuperación efectiva del control territorial no parece haber sido una prioridad.
Finalmente, Unda Lara alertó que la persistencia de este escenario afecta no solo a las empresas, sino a miles de ciudadanos que dependen de servicios básicos y del empleo formal.
Para el gremio, la suspensión del gas en Tibú es una señal clara de que el problema de seguridad ya está impactando directamente la vida cotidiana de la población y la estabilidad económica del departamento.



