Estados Unidos incautó buque petrolero venezolano tras dos semanas de persecución
El buque, que cambió su matrícula a rusa para evadir a Estados Unidos, fue perseguido desde el Caribe y logró ser detenido en el Mar del Norte.

El submarino tiene como misión escoltar el buque petrolero venezolano, que cambió su matrícula a rusa para evadir a Estados Unidos, ante los esfuerzos de Washington por confiscarlo desde hace 2 semanas. (Foto: Stefan Sauer/picture alliance via Getty Images) / picture alliance
Estados Unidos anunció la incautación de un petrolero sancionado en aguas del Caribe, poco después de que fuerzas militares asaltaran otro buque, bajo pabellón ruso, en el Atlántico Norte, tras días de persecución.
La captura del petrolero fue anunciada por el Comando Sur (Southcom), mientras que el petrolero en el Atlántico Norte fue asaltado por fuerzas militares a la altura de Islandia, y fue confirmado por el Comando Europeo estadounidense.
“El bloqueo de petróleo venezolano sancionado e ilícito sigue en PLENO VIGOR -en cualquier parte del mundo”, declaró por su parte el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, en la red X.
Rusia intentó proteger el buque
Rusia envió un submarino para escoltar un petrolero que Estados Unidos perseguía desde las costas de Venezuela, según informó The Wall Street Journal (WSJ).
Según el diario, que cita como fuente a un funcionario estadounidense, Moscú había enviado un submarino y otros medios navales para escoltar al petrolero, anteriormente conocido como “Bella 1”, que lleva más de dos semanas intentando evadir el bloqueo de Washington a buques sancionados cerca de Venezuela.
Perseguido pero sin petróleo
El barco no logró atracar en Venezuela ni cargar petróleo. Aunque el barco está vacío, la Guardia Costera estadounidense lo ha perseguido hasta el Atlántico en un intento de tomar medidas contra una flota de petroleros que transportan crudo ilícito por todo el mundo (la conocida como flota fantasma), incluyendo el que procede del mercado negro vendido por Rusia.
La tripulación del buque repelió un intento de Estados Unidos de abordarlo en diciembre y se adentró en el Atlántico. Mientras la Guardia Costera lo seguía, la tripulación pintó una bandera rusa en un costado, le cambió el nombre a “Marinera” y cambió su matrícula a rusa.
Moscú, preocupada por las decisiones estadounidenses
Rusia ha mostrado su preocupación por las incautaciones por parte de Estados Unidos de petroleros que transportan su petróleo ilícito por todo el mundo e impulsan su economía, y ha tomado la inusual decisión de permitir que los barcos se registren en Rusia sin inspección ni otras formalidades, según expertos consultados por WSJ.
Rusia ha solicitado a Estados Unidos que detenga la persecución de ese buque, según indicaron al diario otros tres funcionarios estadounidenses, y su Ministerio de Asuntos Exteriores declaró que estaba siguiendo con preocupación la situación en torno al petrolero.
No obstante, la Guardia Costera de EE.UU. ha continuado el seguimiento del buque en el Atlántico Oriental, donde ahora navega a unas 300 millas al sur de Islandia rumbo al Mar del Norte.
El incidente con el petrolero se produce en un momento en que Washington y Moscú mantienen disputas diplomáticas sobre Ucrania, lo que amenaza con complicar las conversaciones. Rusia aún no ha aceptado el marco de paz propuesto por Estados Unidos y Ucrania.



